A sus 23 años, Pablo Llamas (13 de octubre de 2002, Jerez de la Frontera, España) tiene todo el tiempo del mundo para alcanzar las cotas que un día divisó. Considerado una de las grandes joyas de la cantera española, el tenis le obligó a vivir su cara más amarga en el mejor momento de su carrera profesional: tras conquistar el Challenger de El Espinar en 2023, alcanzar los cuartos de final del ATP de Estoril en 2024 y rozar con la yema de los dedos el top-100, una grave lesión en su muñeca derecha le obligó a pasar por el quirófano.
Sueños e ilusiones obligados a estar en standby. Era momento de recargar pilas y renovar energías alejado de las pistas: mientras su ranking se desplomaba y Pablo trabajaba de manera incansable en el gimnasio, el jerezano tomó decisiones que dieron un giro de 180º a su carrera. Un cambio de aires tras moverse al TEC Carles Ferrer Salat, en Barcelona, le permitió desquitarse de las molestias que todavía imperaban en su muñeca tras la operación; sin embargo, un consejo de Carlos Alcaraz y una voz interna demasiado fuerte le llevaron de vuelta a casa, con su gente, la que necesitaba para relanzar una carrera a la que aún le quedan muchos capítulos por escribir.
Pablo Llamas se sincera y reflexiona sobre la dureza del tenis profesional, su etapa fuera de las pistas, la importancia de Alcaraz en su carrera y sus sueños como tenista profesional
De la mano de Juan Pablo Cañas (su entrenador) y David Ayuela (su nuevo preparador físico y quien fuese capitán de la Copa Davis Júnior que conquistó junto a Carlos Alcaraz y Mario González, formando dupla con Carlitos para dar el punto decisivo de la final, en 2018), Pablo se embarcó en un viaje de vuelta a las pistas que encontró su punto culminante en dos citas de máximo nivel.
La primera, Roland Garros 2025: llegó a la fase previa fuera del top-800 y haciendo uso del ranking protegido... y, sin apenas preparación, se metió en su primer cuadro final de Grand Slam, salvando bola de partido en la primera ronda ante Alex Bolt y pasando por encima de Dalibor Svrcina (actual top-100) y Vilius Gaubas. Cedió ante Alejandro Davidovich en su primer partido a cinco sets, en lo que fue un bonito derbi andaluz que le sirvió como recompensa tras el infierno vivido.

Repitió hazaña en el US Open, cayendo esta vez en primera ronda ante Pablo Carreño, demostrando que aquello no había sido un espejismo. Pablo dio un salto vertiginoso y acabó el año a un paso del top-200, listo para volver a la acción en la fase previa del Open de Australia. Sin embargo, antes de haber llegado a este punto hay muchas dudas y miedos que se manifiestan en esta charla, en la que desvela que "no veía la luz al final del túnel" antes de operarse de la muñeca, cuenta una imperdible anécdota con Carlos Alcaraz en los vestuarios de los Grand Slams y deja claro cuál es su mayor sueño: "Me gustaría representar a España en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, junto a Carlos Alcaraz. Es un sueño para mí".
Una entrevista cuidada, íntima y emocionante. Disfrútenla tanto como lo ha hecho un servidor, y no te olvides de dejar tu Me Gusta en Youtube si es el caso.
🌟 Pablo LLAMAS iba camino del top-100...
— Carlos Navarro (@TheMagician5GS) January 11, 2026
😲 Pero la muñeca dijo basta. La mente también. Una operación, dos cambios de hogar, el consejo de Alcaraz y un milagro: del top-850 al top-200 en apenas cinco meses.
📽️ ENTREVISTA en @PuntoDBreak
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