El circuito ATP vive un momento en el que las jerarquías parecen bastante establecidas. Dos jóvenes titanes se reparten los Grand Slams y establecen un dominio tiránico... y el resto de tenistas, claro, busca apretar la tuerca que les permita hacerles frente de manera regular. Pocos han podido competir de tú a tú frente a Jannik Sinner y Carlos Alcaraz con cierta asiduidad; aún menos han conseguido lograr al menos dos victorias frente al italiano.
Fran Cerúndolo es uno de esos nombres, y no tenemos que remontarnos a hace cinco años para encontrar sus triunfos. Apenas meses antes de que la gran metamorfosis del de San Candido comenzara, allá por mayo de 2023, el argentino derrotó a Jannik en su propia casa, en Roma, en una batalla sin cuartel que se alargó hasta el tercer set y en el que dejó buenas muestras de su capacidad para aguantar la velocidad de bola de los mejores.
Dos años después, el albiceleste se ha visto las caras con el italiano en dos ocasiones a lo largo del 2025. ¿El resultado? Cuatro sets a cero para Sinner, evidenciando su tremenda progresión y su capacidad de no bajar el pistón en cualquier cita, independientemente de escenario o rival. Quizás hay pocos jugadores más adecuados para hablar del demoledor ritmo de Jannik que el propio Fran, alguien que ha vivido en sus carnes su palpable mejoría y puede ofrecer un testimonio de primera mano acerca de en qué ha mejorado específicamente.

Cerúndolo etiqueta a Sinner como "casi imbatible" en este 2025 y ofrece una tremenda frase sobre su dominio y el de Alcaraz
En unas declaraciones con Tennis365, Fran no se mordió la lengua y recordó sus encuentros pasados frente a Jannik. "En 2023, él era como el #5 o el #6 del mundo. Ahora, ya no se mueve del #1 o el #2. Es muy diferente. No tiene debilidades, no hay lagunas. Me enfrenté a él en Roma, en su primer torneo de vuelta tras la suspensión, y tuve algo más de tiempo para pensar, para crear algo en pista. Luego me enfrenté a él en París, en pista dura bajo techo, y estuvo imbatible. Estaba jugando bien, pero perdí 7-5 y 6-1. Sinceramente, sientes que estás jugando bien... y solo ganas un juego en todo el set", recuerda con claridad el argentino, que pasó a detallar qué hace a Sinner tan fuerte.
"Siempre está ahí. Su saque es increíble, su devolución es sensacional y, cuando se juega desde el fondo de la pista, golpea la pelota muy fuerte, lo que hace que no tengas tiempo de reacción. En París, no sabía qué hacer. Ha mejorado muchísimo. Hace dos años, quizás físicamente no era tan bueno: si jugabas partidos largos e intercambios largos, cometía ciertos errores. Ahora no falla nada", señala un Cerúndolo que admite no haber encontrado la estrategia, aún, para volver a tumbarle. "No tengo ni idea, no le pude ganar este año, debo entrenar y estar listo para el que viene".
Por último, una frase del argentino que define muy bien el estado en el que se encuentra el circuito actual y la enorme distancia que les separa de los dos monstruos. "Para ganar a Sinner y Alcaraz, tienes que jugar perfecto y que ellos jueguen un poco mal". En ese estado, claro, se encuentra sumido buena parte de un vestuario que buscará encontrar la fórmula perfecta en 2026. ¿Lo lograrán?

