Alexander Bublik jamás había ganado un título sobre tierra batida, ni siquiera había pisado una final. Normal, teniendo en cuenta su odio hacia esta superficie, o al menos este es el relato que le interesaba reproducir. Sin embargo, toda esta película ha cambiado en el verano de 2025, donde el kazajo ha encadenado triunfos en el ATP 250 de Gstaad y el ATP 250 de Kitzbühel. Ver para creer.
“No puedo creer que lo haya hecho, probablemente esta haya sido una de las semanas más difíciles de mi vida, porque venía de jugar en un torneo como Gstaad, con unas condiciones muy diferentes a las que hay aquí, incluida la lluvia. Al final aproveché las oportunidades que tuve, así que no puedo estar más feliz de haber ganado aquí”, confesó un Bublik que ahora mismo es undécimo en la Race.

