Nunca es tarde si la dicha es buena. Laura Siegemund está haciendo saltar en pedazos todos los pronósticos imaginables en Wimbledon 2025, metiéndose en cuartos de final y bordando el tenis sobre hierba. Su mano prodigiosa, gran movilidad y experiencia, hace de la germana una rival temible para cualquiera. Se medirá ahora a Aryna Sabalenka.
Si hay algo que encandila a cualquier aficionado al tenis, son las historias de superación de deportistas que llevan toda la vida dedicándose en cuerpo y alma a su profesión, obteniendo pocos momentos de gloria y reconocimiento mediático. Laura Siegemund no ha dejado de luchar por mantener su carrera individual en un rango alto, después de ser campeona de Grand Slam hasta en tres ocasiones (1 en dobles y 2 en dobles mixto) así como campeona de las WTA Finals en dobles. A sus 37 años, parecía que una alegría como la de Wimbledon 2025 era imposible, pero aquí está.
- Orgullo y sorprendida por lo que está haciendo y ganas de más en Wimbledon 2025
"Jamás me habría creído que iba a jugar unos cuartos de final aquí, y menos aún a estas alturas de mi carrera. En todo caso, el tenis a veces es muy simple, pura matemática. Se trata de encontrar buenas soluciones tácticas y ejecutarlas de la manera correcta. Siempre he tenido audacia para enfrentarme a buenas rivales en escenarios importantes. No me importa quién esté al otro lado, lo único que hago es analizar su juego y centrarme en mí misma", comentó la germana.
"Estoy muy orgullosa de mi nivel, pero intento no emocionarme demasiado porque siento que aún tengo trabajo por hacer y soy una profesional. Quizá no pueda valorar como merece este resultado hasta que finalice el evento porque quiero mantenerme concentrada en mi trabajo. Sé que aún tengo cosas por mejorar y que necesitaré hacerlo si quiero mantener vivo este sueño", explicó la germana, que pisa aquí por segunda vez unos cuartos de final de Grand Slam, después de hacerlo en Roland Garros 2020.
- Eclosión inesperada sobre hierba
"Mi superficie favorita siempre ha sido la tierra batida y cada año exprimía al máximo esa gira y llegaba a la hierba con poco margen para adaptarme. Siempre tenía la sensación de que cuando estaba acostumbrándome a jugar en césped, terminaban los torneos. Realmente, creo que tengo buenas condiciones para jugar en hierba porque voleo bien, me gusta jugar cortado y cambiar ritmos. Este año pude entrenar bastante y competí bien en Nottingham, eso me dio mucha confianza", comentó.
- Molesto estilo de juego para las rivales y personalidad en la pista
"Yo no baso mi manera de jugar o de ser en la pista en la meta de molestar al oponente, simplemente, eso sucede con muchas de ellas. Mi estilo es muy inusual y eso hace que no les guste a la mayoría. Siempre he tenido mucha variedad en mi tenis, pero también he sido capaz de aumentar la agresividad de mis golpes desde el fondo", dijo antes de abordar los numerosos piques que ha tenido con rivales.
"Puedo aseguraros que no busco la confrontación con mis rivales, pero sé que tengo hábitos bastante controvertidos, como el tiempo que me tomo entre punto y punto o mi lenguaje no verbal. Lo hago por mí, soy coherente conmigo misma y no modifico en nada mi comportamiento en función de a quién tenga enfrente o del contexto", argumentó una Laura Siegemund que buscará dar una campanada que sería histórica ante Aryna Sabalenka, en cuartos de final de Wimbledon 2025.

