Llegando al límite del amenazante toque de queda, Novak Djokovic pudo resolver a tiempo una ecuación que se presentó complicada por momentos en la primera ronda de Wimbledon 2025. El serbio, actualmente el número 6 del mundo, superó a Alexandre Muller con un marcador de 6-1, 6-7(7), 6-2 y 6-2 en 3 horas y 19 minutos, a media hora de tener que aplazar el duelo y a un set de verse en una situación muy diferente.
El encuentro comenzó con cierta confusión por parte de Djokovic, ya que el serbio se pensó que el sacaba primero cuando era el turno de su rival. Ya de primeras, Muller pudo ver las intenciones de Novak, aunque supo cómo defenderse de sus ofensivas en la primera intentona, aunque no en la segunda. Fuerte en el saque, y sólido desde el fondo de pista, incluso con suerte en alguna dejada, el exnúmero uno del mundo no dejó de asfixiar a su rival galo en cada punto.
Tanto fue así que en apenas media hora, Djokovic ya tuvo el primer parcial del choque en sus manos, frente a un Alexandre al que no le sirvió ningún recurso para contrarrestar a un Novak muy serio y concentrado. El ambiente se enfrió en la Centre Court, con los espectadores intentando animar al francés, aunque sin demasiada fe. Por su parte, Nole mostró cierta incomodidad en el inicio del segundo set a la hora de respirar, con ciertos momentos de frustración al no conseguir el break.
Rápidamente, Novak recuperó la potencia y la capacidad de acelerar la bola en un abrir y cerrar de ojos, pero Alexandre se aferró con uñas y dientes a la batalla. Después de cuatro puntos de set desaprovechadas por el serbio, Djokovic y Muller se citaron en un tiebreak ajustadísimo, donde el francés encontró su nivel más consistente para ajustar el marcador, dando un golpe en la mesa bastante inesperado para Nole.
Djokovic retoma el control del partido
Alexandre se convenció tras ese parcial del daño que podía causar en su oponente, que recibió tiempo médico en pista al no encontrarse del todo bien en relación con su energía. A pesar de mantener la igualdad en un principio, Djokovic encontró la fórmula para reconducir el choque, afilando sus saques cada vez más y concretando las oportunidades.
Con opciones de uno y de otro, le costó, pero Nole fue capaz de romper el muro del francés una vez más, dando con errores de su rival a medida que avanzaron los puntos. El acierto decayó por el lado del francés contra un Djokovic que, al igual que el propio torneo, tenía prisas por terminar y dejar el asunto cerrado. De una forma mucho más segura, Novak pegó el acelerón necesario para verse ya en segunda ronda de Wimbledon.

