La historia de Tatjana Maria esconde muchas e increíbles aristas que han vuelto a salir a la luz tras su impresionante actuación en el WTA Queen's 2025. En la jornada de ayer, la germana se hizo con el título tras pasar por encima de Amanda Anisimova en una final donde volvió a mostrar todo su repertorio: golpes cortados por doquier, ángulos cortos, efectos endiablados, bolas bajas y, en definitiva, cambios de ritmo constantes que desquiciaron a la estadounidense.
A sus 37 años, Maria se convirtió en la campeona más veterana del circuito WTA tras Serena Williams, que conquistó su última presea en 2020. Sus historias presentan similitudes: ambas lo lograron tras haber sido madres y haber regresado a la competición, haciendo un esfuerzo extra que las encumbra como auténticas pioneras. Sin embargo, Tatjana quiere alargar su carrera más allá de lo que lo hiciera la estadounidense, hasta el punto de proponerse un increíble objetivo que jamás se ha visto en la historia reciente del tenis: jugar con su hija en el circuito profesional, en este caso en la modalidad de dobles. Así lo confesó en la rueda de prensa posterior a su triunfo, con reflexiones tremendamente interesantes.
- Su hija mayor, Charlotte, tiene 11 años; su hija menor, Cecilia, tiene cuatro años. Su gran sueño es formar tándem con Charlotte, quien ya entrena para ser jugadora profesional
"Charlotte va a cumplir 12 años a finales de año, y puedes empezar a jugar en el circuito profesional a partir de los 14 años. Todavía me quedan algunos años más para poder acercarme a lograrlo, pero sería mi sueño, me encantaría jugar dobles con ella en el circuito. Lo cierto es que lleva formando parte del circuito desde que tenía tres meses. También es su sueño. Si mi bebé lo aguanta, si yo sigo disfrutando de jugar al tenis, me encantaría seguir compitiendo hasta poder jugar dobles con ella".
- Esto conlleva una importante responsabilidad a nivel logístico, pero Maria se fija en el ejemplo de los padres de Coco Gauff para poder compaginarlo todo: su marido, Charles Edouard Maria, también ha sido su entrenador, y su hija y ella comparten fisioterapeuta
"A veces viajamos con mi madre o con la madre de mi marido, aunque también viajamos solos muchas veces. Hemos sido capaces de mantenerlo todo bastante bien. Ahora tenemos a Guillaume, que es mi fisio pero al mismo tiempo también es el preparador físico de Charlotte. Charlotte está entrenando ahora de manera mucho más profesional, y necesita un preparador físico, ya que viajamos constantemente. También tiene su propio entrenador: nosotros intentamos dividirnos y nos hemos planteado como objetivo que solo seamos sus padres, papá y mamá, y que por otro lado ella tenga su propio equipo. Seguimos un poco el ejemplo de Coco Gauff, nos gustaría hacerlo todo de manera similar, que ella solo nos vea como sus padres, al fin y al cabo. Sí, todo conlleva mucha organización y logística, pero todo es fantástico".
- La ganadora más veterana de un título WTA desde que Serena ganara un título en 2020, perpetuando el ejemplo de dos mamás que regresan al circuito y ganan en su treintena
"Significa muchísimo para mí. Tengo 37 años y he sido capaz de ganar hoy este trofeo. En el pasado, la gente me decía que quizás ya era momento de dejarlo, que era demasiado mayor, que era... ya sabes, lo que a veces dice la gente. Soy un buen ejemplo de que a mi edad todavía puedes ganar grandes títulos. Estoy superorgullosa de mí misma y de haber podido ganar este torneo. Siempre he creído que podía hacerlo, mi marido también, por eso seguimos compitiendo, porque siempre hemos tenido esa creencia de que puedo ganar grandes títulos y lograr grandes cosas en una pista de tenis".
- Hace tres años, también firmó una gran actuación en Wimbledon, llegando a semifinales y demostrando su confianza en la hierba británica
"Aquellas dos semanas en Wimbledon fueron fantásticas. Cada partido fue una lucha impresionante. Ahora hay una pequeña diferencia: cuando jugué aquel Wimbledon, luché por cada punto, pero a veces tenía algunas dudas. Esta semana encontré toda mi confianza, creí en mí misma desde el primer hasta el último punto, en cada partido. Esto marcó un poco la diferencia. Me genera mucho orgullo el ver que he encontrado la manera de seguir creyendo en mí misma y de ser, hoy, la que sostiene el trofeo de campeona en sus manos".

