Tal y como ya ha comentado en varias ocasiones, la vida de Jenson Brooksby pasó por un punto de inflexión cuando de pequeño le diagnosticaron autismo. Con su mejor puesto llegando a ser el número 33 del Ranking ATP, el estadounidense ha sufrido una caída importante en cuanto a puntos hasta aterrizar en la posición 148.
El americano ganó su primer título ATP hace apenas unos meses en el ATP Houston 2025, una recompensa a un jugador que no ha dejado de luchar por encontrar su mejor nivel a pesar de pelear con algunos inconvenientes que no tiene la mayoría de tenistas en el circuito.
"A veces, nuestros mayores retos pueden convertirse en nuestros puntos fuertes. Me hubiese encantado tener algún referente en el tenis para darme confianza y que hubiese triunfado como jugador profesional en el circuito y tenía autismo, así podría sentir que yo también soy capaz", confesó Jenson en declaraciones a Tennis Channel.
La rutina, clave para Brooksby
"Ya sea en el deporte, en el tenis, o en la vida en general, creo que las personas con autismo somos muy buenas a la hora de adoptar una rutina. Una vez algo hace clic, esa es la mejor sensación. Eso combinado con que trabajo mucho con objetivos es una mezcla muy fuerte, me siento muy bien así".
La visión de Jenson sobre el autismo
"La mayor fortaleza que tiene para mí es que me permite concentrarme en ciertos detalles a un nivel muy alto, lo que puede ser muy importante en algunas situaciones de alta presión. No importa si hay mucho en juego. Si me encuentro bien con unas pocas cosas generales, y soy capaz de ser constante durante un largo periodo de tiempo, eso me puede diferencias de las personas que tienen altibajos. Mi autismo puede hacer que me obsesione con cosas más de lo que me gustaría. Veo mi autismo como una fortaleza más que como algo negativo".

