Pocos días después de conquistar Roma, Carlos Alcaraz viajó a París para trasladar todas esas buenas sensaciones que viene teniendo en tierra batida al Grand Slam francés. Con los títulos de Montecarlo y el de la capital italiana, el español se señala como uno de los principales favoritos de cara a este Roland Garros 2025, para el que muchos aficionados sueñan con verle en la final contra Jannik Sinner, otro de los grandes candidatos.
Su historia con Roland Garros
"Ocupa un lugar muy especial para mí. He visto jugar allí a muchos tenistas españoles, incluido Rafa Nadal. Recuerdo que, de niño, volvía corriendo del colegio para encender la televisión y lo único que quería era pasarme la tarde viendo los partidos. Cuando tenía 11 años, jugué por primera vez en Roland Garros. Después se podía ir a ver los partidos y, si no me equivoco, el primer jugador que vi fue Richard Gasquet. Recuerdo que me dije: 'Algún día estaré aquí'. Después, gané experiencia, viví momentos inolvidables en la pista y, el año pasado, la victoria final. Fue increíble, un sueño hecho realidad", dijo Carlitos en una entrevista con Roland Garros.
Una vida llena de sacrificios
"He trabajado muy, muy duro para llegar hasta aquí. Se necesita talento, por supuesto, pero sin trabajo duro no tiene sentido. Durante años he trabajado y sacrificado muchas cosas cuando era más joven para lograr mi objetivo, cumplir mis sueños, convertirme en jugador profesional. Creo que el secreto es invertir todo el tiempo y la energía que necesitas en la pista y crecer con la mejor gente posible a tu alrededor. También ayuda mucho estar muy bien rodeado y creo que eso es lo que he conseguido. Estoy con grandes personas, profesionales, que me ayudan a ser mejor jugador y mejor persona. Mis padres también han desempeñado un papel esencial".
¿Qué se dice en los peores momentos?
"Cuando he tocado fondo, cuando he perdido partidos que realmente quería ganar, ha sido como recibir una gran bofetada. Gracias a mis seres queridos, he podido decirme cada vez: 'Vale, estoy donde siempre he soñado estar desde que era niño. Así que no hay nada por lo que enfadarse, ni tiempo que perder en frustraciones. Simplemente hay que seguir adelante y disfrutar del momento presente'. Esa es mi mentalidad, y gran parte de ella se la debo a la gente que tengo cerca".
La tierra batida, ¿su mejor superficie?
"No diría que es mi superficie favorita (risas). Creo que es más la pista dura, pero crecí jugando en tierra batida. Cuando empecé, sólo quería jugar en tierra batida. No pisé una pista dura hasta los 11 o 12 años. La tierra batida siempre es especial para los jugadores españoles. He conseguido mejorar mi juego en esta superficie, me siento bien en ella y mi juego se presta a ello. Me encantan todos los partidos que juego en esta superficie y en cuanto acaba la gira y cambio a hierba, la echo de menos"

