Está siendo uno de los grandes nombres propios de esta temporada. Jack Draper no deja de sorprender a todos por el gran salto que ha dado en 2025, siendo ya el segundo mejor de lo que llevamos de año. Ya en cuartos de final del ATP de Roma, queríamos verle jugar en canchas más lentas que Madrid, y aquí en la capital italiana ya ha llegado tremendamente lejos. Ahora, frente a Carlos Alcaraz, le viene uno de los cocos en esta superficie.
Porque si Draper quiere testar dónde puede estar su nivel en tierra batida y si su mejora es tal, sobre todo por la zona del drive. Sus rivales destacan la potencia y la pesadez de bola que es capaz de producir el británico, que se planta frente a Carlitos con una victoria en su último duelo frente al de El Palmar y con ganas de dar un puñetazo encima de la mesa, demostrando a todos que está para lo que le echen, incluida la tierra batida.
Incomodidad de enfrentar a alguien como Moutet
No creo haber jugado contra muchas personas como él, antes de hoy. Él salió y, sí... me encontré extraño desde el principio. De hecho, empecé bastante bien, pero cuando empezamos a meternos en el partido, me sentí muy incómodo. No sabía realmente qué hacer. Se me escapó un poco ese primer set. El segundo lo empecé de cero. Sabía que tenía que cambiar algunas cosas tácticamente, como estar presente en cada punto porque su nivel no iba a bajar. Lo sabía. Estoy realmente feliz con la manera en que resolví el problema. Creo que hay muchas lecciones que puedo aprender de ese partido.
Estaba muy frustrado
Esa es una de sus virtudes. Frustra a sus rivales. No hay muchos como él. Sus dejadas son increíbles. Especialmente en esta superficie, su mejor pista para jugar. Tácticamente, creo que tenía un plan de juego muy claro desde el principio. Se movía alrededor de su revés muy bien. Empezó a volear mucho más. Me sorprendió un poco el juego que puso encima de la mesa. Es importante en esta etapa de mi carrera el resolver este tipo de situaciones como las que he tenido hoy.
Ahora, frente a Alcaraz
Ambos estamos entre los cinco mejores del mundo. No pienso en si es élite o no, solo lo veo como que somos dos tipos jugando un gran tenis, queriendo vencer al otro y ser competitivos. Tengo mucho respeto por él. Sé el tenis que me hará. Me va a ser muy difícil ganarle. Yo, me siento fuerte respecto a este duelo.
Qué ha cambiado en su salto de nivel
Nada. Solo he intentado ser lo más consistente posible en los entrenamientos, escuchando a mi entrenador, conservando la energía fuera de la cancha. No siento que haya cambiado mucho. Solo intento mejorar como tenista, y asegurarme de dar mi mejor versión en los partidos. Siento que estoy progresando, y ojalá que pueda dar otro paso esta semana.
El proceso de cambio de su drive
Cuando era joven, el revés era mi golpe favorito. El que podía golpear cien veces con los ojos cerrados. Como si no me costara. La derecha me tomó más tiempo en desarrollar. Estaba con mi antiguo entrenador, Ryan, con 16 años, y no fue hasta mi actual técnico, James, que cambiamos algunas cosas. Siempre pensé que mi drive podía ser un arma, aunque también era una debilidad. Cuando me apretaban por ahí, no me mantenía. No pasaba pelota como quería. Trabajamos en mi posición corporal. En golpear hacia adelante. Creo que, para mejorar el drive, tienes que golpearla adelante y colocar bien el cuerpo para ser efectivo. Aún sigo haciendo trabajos para progresar con ella.
Más sobre su drive
Si miras el drive de Rafa Nadal en 2009, es completamente diferente a la de 2008 y también a la de 2010. Como tenista, pasas por cambios naturales con el paso de los años. A veces, ni siquiera piensas en ellos. Todavía intento ajustarme a los golpes rápidos, como tener un pequeño retroceso, y cosas así. Todavía me queda mucho por desarrollarla.

