Dicen que para llegar donde nunca has llegado, debes hacer lo que nunca has hecho. Esta filosofía la ha tomado al pie de la letra Corentin Moutet, que jamás en su carrera había superado a un top10 en un partido individual, hasta que por fin lo ha conseguido este domingo 11 de mayo en el Masters 1000 de Roma. ¿Cuál fue el peaje a pagar? Parar el reloj en 3 horas 44 minutos, dándole la vuelta a una minibreak en contra en el tiebreak del tercer set ante Holger Rune. Un pequeño milagro teniendo en cuenta lo que le suele costar al francés competir en estas situaciones, pero no hay mal que cien años dure. Para nadie, ni siquiera para Moutet.
“Ha sido un partido muy complicado, por múltiples razones. Enfrente había un gran jugador, pero incluso al final, cuando tenía el minibreak en mi contra, he seguido luchando. Siempre intenté buscar la manera, pero hoy fue tremendamente difícil. Era mi primera vez en esta cancha, que es hermosa, siempre la miraba cada vez que me dirigía a entrenar estos días. Hoy de repente me he visto jugando en ella, con todo el público apoyándonos… sinceramente, ahora mismo no sé ni qué decir”, se expresaba el actual #83 del mundo al micrófono de Tennis TV.
Después de vencer a Rinky Hijikata en primera ronda (3-6, 6-1, 7-5), y a Ugo Humbert en segunda ronda (6-3, 4-0 Ret), seguro que no había muchos que confiaran en ver a Corentin dar un pasito más en el Foro Itálico ante un Holger Rune que, por muy tocado que llegara por su bajo rendimiento tras vencer en el Godó, seguía partiendo como claro favorito. Además, el historial marcaba un parcial de 0-12 en contra del francés cada vez que jugaba ante rivales del top10. ¿Traería el número 13 una alegría para el veterano de 26 años? La respuesta es sí, aunque para ello tuvo que apretar los dientes como nunca y llevarse la carrera en los metros finales.
“He luchado muchísimo conmigo mismo, pero estoy feliz, muy feliz. Todo el rato me repetía por dentro que tenía que seguir, que había que luchar, que era normal estar cansado después de casi cuatro horas. Este deporte nunca es fácil, sobre todo cuando te ves en situaciones como esta, pero tenía que ponérmelo fácil y darme la oportunidad de seguir intentándolo una y otra vez, hasta el final. Tenía que hacer todo lo que estuviera en su mano para que, en caso de acabar perdiendo, no tener nada que recriminarme. Lo di todo, respeté a mi rival y me respeté a mí mismo, no puedo estar más satisfecho”, concluyó en sus declaraciones.
LE ESPERA OTRO TOP10
Imagino que todo se ve de manera diferente después de una de la mejores victorias de su carrera. Que es mucho más fácil ganarle a un top10 cuando vienes precisamente de hacer lo propio en la ronda anterior. Le conviene a Moutet mantener este pensamiento, ya que tras dejar por el camino a Holger Rune, ahora le viene otro miura en el camino: Jack Draper. El británico está navegando con soltura en una temporada inolvidable, siendo protagonista incluso en los grandes escenarios, así que partirá como clarísimo favorito para ese encuentro. ¿Volverá a sonar la flauta para Corentin? De repente siento la necesidad de que llegue cuanto antes ese partido.

