“Alcaraz es el Ronaldinho del tenis, hace cosas de genio y encima se ríe”

Albert Costa, director deportivo del TEC Carles Ferrer Salat, nos cuenta sus planes de futuro: “Me encantaría acompañar a un chaval de 14 años hasta el top10”.

Fernando Murciego | 9 May 2025 | 21.48
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Entrevista de Albert Costa con Fernando Murciego. Fuente: Punto de Break
Entrevista de Albert Costa con Fernando Murciego. Fuente: Punto de Break

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Es momento de cerrar nuestro archivo de entrevistas del Mutua Madrid Open, nada menos que con un campeón de Grand Slam y ex Nº6 del mundo como Albert Costa (Lérida, 1975). Un hombre que ha ido saltando por todas las funciones posibles en la industria del tenis, aunque el proyecto de su vida lo está viviendo ahora, un sueño llamado TEC Carles Ferrer Salat. Situado en Barcelona, este centro deportivo de alto rendimiento respira ilusión, proyección, valores y un equipo técnico que les sitúa como referentes dentro de nuestro país.

El encuentro con el campeón de Roland Garros 2002 se da a primera hora de la mañana en la Caja Mágica, justo después de una jornada maratoniana donde el técnico pudo presenciar los partidos de sus dos mayores exponentes: Pedro Martínez y Pablo Carreño. Dos activos claros dentro del tenis español actual, aunque la entrevista navega con margen para ir pivotando entre otros temas relacionados con su trabajo, su pasado y sus sueños de cara al futuro.

Hablemos de los Picapiedra: Pedro y Pablo.

Los dos están haciendo un buen año. Pablo, con todas las lesiones que ha tenido, vuelve a estar en el top100 y en los cuadros finales de los Grand Slam, ese era su objetivo y lo ha conseguido. A partir de ahí, a tirar para arriba. Respecto a Pedro, ahora está en un buen ranking, lo que tiene que intentar es tener un poco más de regularidad, ahora le vemos haciéndolo muy bien en algunos torneos y en otros perdiendo en primera ronda, pero estamos trabajando a todos los niveles para que pueda ser más consistente.

Carreño va para 34 años, ¿le ves con el mismo techo que antes de la lesión?

No es una pregunta fácil, quizá solo él sepa la respuesta. Lo que pensamos nosotros es que Pablo tiene un gran nivel, ahora mismo lo más importante es que ha recuperado su físico, no tiene lesiones y está trabajando bien, aunque tiene que seguir progresando. Él tiene muchas ganas de mejorar algunos aspectos técnicos y añadir otros nuevos.

¿Cuáles?

Quizá jugar un poco más agresivo y directo, subir un poco la velocidad en su saque, recortar un poco los puntos para que los partidos no se alarguen tanto…

Albert Costa entrenando con Pablo Carreño en el TEC Carles Ferrer Salat.

 

No es fácil reinventarse a estas alturas.

No creo que sea reinventarse, sino perfeccionar un poco lo que ha hecho hasta ahora, teniendo muy claro cuál es su sistema de juego para luego aplicarlo. Esto lleva un tiempo y un trabajo, pero está muy abierto a experimentar, le veo tremendamente motivado. ¿Si volverá a ser top10? No lo sé, pero seguro que tiene herramientas para estar top30 del mundo y luego estudiar cómo seguir escalando.

Un top30 que, de momento, se le resiste a Pedro Martínez.

Por potencial lo puede lograr, es un tío muy competitivo, un jugador que no es nada fácil de ganar. Quizá tiene que controlar un poco esa regularidad, partidos donde su gestión emocional no es la correcta, pero está trabajando con psicólogos y también en pista para manejar ese temperamento. El tenis lo tiene, el nivel lo tiene, es un jugador que físicamente es una roca, si consigue alcanzar esa regularidad seguro que le veremos entre los 20 o 30 primeros.

Ahora mismo son los dos grandes proyectos del TEC.

A nivel de jugadores profesionales, desde luego. En el TEC todos los proyectos son punteros, más mayores o más pequeños, pero todos son proyectos donde destinamos el 100% de nuestros recursos. Todos los que están con nosotros son pequeños profesionales, todos tendrán la oportunidad de ser grandes tenistas.

Es increíble ver el elenco que tenéis de jugadores, pero más impresionante me parece el de entrenadores. ¿Qué pasa en el TEC que todo el mundo quiere estar allí?

Son diferentes motivos, empezando porque ofrecemos unas condiciones de trabajo muy buenas. Esto es una filosofía que tiene la compañía Ferrer Internacional, uno de sus atributos es el cuidado al trabajador. Pensando en los jugadores, lo que hemos conseguido es tener un equipo técnico muy fuerte a su alrededor, este es el gran reclamo que tenemos de cara a los tenistas.

Se respira mucho compromiso desde fuera.

E irá cada vez a más, hay una inversión muy grande por parte de la Fundación Ferrer Talent para que esto sea así. Es un proyecto espectacular, siendo además un centro de alto rendimiento de impacto social, un tema que para nosotros es vital, la punta del proyecto.

Albert Costa apoyando desde el banquillo.

 

El punto que os hace diferentes.

Aquí todos los jugadores, sobre todo los que están becados, son conscientes de que les estamos dando una formación tenística y, al mismo tiempo, una formación activista para que estén concienciados con la justicia social.

¿Cuál fue tu reacción cuando te proponen ser el director deportivo?

No me lo pensé nada, tenía muchas ganas de volver a las pistas, aunque nunca las había dejado. Estuve tres años en Kosmos, un trabajo que me gustaba un poco menos, mucha oficina y mucho patrocinador. Esta era una buena oportunidad para volver a las pistas a trabajar con gente joven con talento, esto me fascina. Me encanta ver a chavales jóvenes con proyección tenística e intentar aportarles mi experiencia, ver si soy capaz de ayudarles a tener una gran carrera profesional.

El mes que viene vas a cumplir 50 años.

Eso no sé si me acaba de gustar, pero lo llevo bien (risas)

Tu currículum dice que has sido jugador, entrenador, capitán, comentarista, director de torneo y ahora director de un mega proyecto.

He hecho de todo y todo me ha ido bastante bien, aunque unas cosas mejor que otras, como es normal. Le pongo ilusión a lo que hago, ahora estoy en un momento muy bueno de mi vida, estoy en el proyecto que quiero estar. Me levanto cada mañana motivadísimo, con el objetivo de ayudar a todos estos jóvenes que tenemos entre manos. Quiero ayudarles a que cumplan sus sueños.

¿Te da con 24 horas para llegar a todo?

Tengo muchísimo trabajo, eso es verdad. Aparte de los jugadores que tenemos, también hay que gestionar los posibles jugadores que puedan venir, tener buen contacto con todas las agencias, además del trabajo de scouting que realizamos desde los sub14 hasta los que están ya en los Grand Slams. Estoy muy ocupado, pero me encanta lo que hago. Ojalá en un futuro podamos formar en el TEC muchos jugadores y jugadoras que pisen el top10.

¿Qué te queda por hacer?

En la vida me quedan muchas cosas por hacer […] ¿Qué me gustaría? Ver crecer a un jugador desde los 14 años hasta meterse en el top10, que sea un posible ganador de Grand Slam. Me encantaría formar parte de ese camino.

Albert Costa, director deportivo del TEC Carles Ferrer Salat.

 

Para eso necesitamos que todas las áreas pongan de su parte, incluidos los torneos. ¿Qué te parece la polémica con las wildcards de Madrid?

El propietario de cada torneo tiene el poder, si IMG invierte un dinero en el Mutua Madrid Open es para gestionarlo. Si tienen una serie de clientes internacionales, es normal que les den wildcards a los que consideren […] Si el torneo fuera de la RFET podrían apoyar directamente a los tenistas españoles, pero eso no se ha conseguido.

¿La RFET podría hacer mejor las cosas?

Yo creo que están intentando hacer las cosas bien, invirtiendo en torneos más pequeños y ayudando mucho a los jugadores, dando wildcards en Futures y Challengers. En la base está la clave, están las oportunidades, por ahí lo están haciendo muy bien. Están dado becas a ciertos jugadores para ayudarles, pero tenemos los recursos que tenemos… también desde el Gobierno podrían invertir más. Al final es un tema económico: para dar recursos a los jugadores se necesita dinero, de ahí que luego puedan desarrollar una estructura profesional.

¿Es una utopía pensar en la RFET adquiriendo el Mutua Madrid Open?

Es una cifra bastante bárbara, tendría que implicarse mucha gente, aunque es un torneo rentable, por lo que ese dinero serviría para reinvertirlo en la base del tenis. Es una pena, al final las Federaciones fuertes son las que tienen los Grand Slams y los Masters 1000, nosotros de momento no hemos sido capaces.

¿Te preocupa ver menos españoles en el top100?

Me preocupa, pero al estar metido en formación, sé que viene gente por debajo que va a jugar muy bien. Llegar a los números de hace diez años, cuando teníamos 12-14 jugadores en el top100, no será fácil… pero tener entre seis y ocho jugadores ahí metidos creo que sí lo vamos a conseguir, aunque tardaremos unos años. La formación siempre lleva su tiempo.

Andamos intranquilos con el tenis español, pero la historia nos dice que siempre aparece alguien.

¡Siempre sale alguien! Se va Rafa y la gente pensaba que vendría un solar… pero sale Alcaraz. Los que trabajamos en la formación sabemos la dificultad que supone sacar a un Alcaraz, o crear un Nadal, esto son casos excepcionales. Lo que tenemos que trabajar es en sacar jugadores que puedan permanecer entre los 80 o 100 mejores del mundo, ese debe ser el objetivo. Nos tenemos que juntar todos y crear un plan para que esto suceda dentro de unos años. Ahora Italia funciona de maravilla, pero recuerdo que hace unos años estaban hundidos, no tenían nadie cerca del top10.

Albert Costa junto al equipo del TEC en el Conde de Godó 2025.

 

¿Tener muchos top100 o tener un gran referente en el top3? ¿cantidad o calidad?

Lo ideal sería tener las dos cosas, por supuesto. Lo positivo de tener un Alcaraz es que llegas al gran público, las escuelas de tenis están llenas de niños pequeños. Si desde abajo tienes volumen, luego tendrás más opciones de formar jugadores con posibilidad de llegar al top100. Un reclamo como Alcaraz ayuda a la motivación del mundo del tenis en un país como España, empuja a los papás a apuntar a sus hijos en las escuelas, de esa forma nosotros podemos acceder a la formación posterior.

Qué locura lo de Alcaraz…

Tiene un talento extraordinario, ha conseguido cosas realmente increíbles. Hay que dejarle que recorra su camino, no tengo ninguna duda de que va a seguir ganando Grand Slams y volverá a ser Nº1, va a luchar por ser de los mejores de la historia. Tiene un talento y un físico espectacular, ¿que a veces es un poco irregular? Normal, es que tiene 22 años. Nos está regalando momentos increíbles, que la gente esté tranquila porque vamos a tener Alcaraz para muchísimos años.

¿Qué pensaste la primera vez que le viste?

Vi que tenía cosas muy especiales, un talento natural muy bestia. Le vi jugar por primera vez con 12 años y ya hacía cosas diferentes: angulitos, dejadas, globos… ¡jugaba riéndose! Era como el Ronaldinho del tenis, además de hacer cosas de genio, encima se reía. Desde muy joven se veía que iba a ser un gran tenista, tenía muchas facultades, aunque nunca puedes imaginar que vaya a ganar tan pronto torneos como Wimbledon o Roland Garros.

De todos los factores que se puedan cruzar en su camino, ¿cuál es el más peligroso?

Que se desmotive. Carlos es un jugador que necesita estar alegre y motivado, que no pierda la ilusión. Si no la pierde y sigue con la misma ambición, estoy convencido de que va a ganar muchos Grand Slams. Junto con Sinner, para mí son los dos mejores, a mucha distancia del resto.

Cualquiera se cambiaría por él, pero no debe ser fácil vivir bajo el foco.

Es muy difícil. A Carlos lo he vivido menos, pero a Rafa sí le tuve más cerca. Recuerdo estar cenando en un restaurante en Nueva York y verle levantándose continuamente a sacarse fotos y firmar autógrafos. La vida privada se vuelve muy dura, para mí esto es lo más complicado de gestionar. Luego súmale los compromisos comerciales o las horas con la prensa, todo lo extra deportivo puede llegar a ser extenuante.

Albert Costa en su entrevista con Fernando Murciego en Madrid.

 

Hay que estar en su piel para entenderlo.

Para mí lo fácil sería levantarme, ir a entrenar o hacer el físico. Lo jodido de verdad es gestionar todo lo que rodea a lo deportivo. Fíjate estas semanas, entre Barcelona y Madrid, ¿en cuántos actos le hemos visto? Esto es lo que tienen que empezar a controlar para que no acabe agotado mentalmente.