Impresionante encuentro el protagonizado por Carlos Alcaraz y Arthur Fils en cuartos de final del ATP Masters 1000 Montecarlo 2025. Fue capaz el murciano de eludir situaciones límite para cosechar el billete a semifinales, tras certificar su victoria por un marcador de 4-6 7-5 6-3. Vuelven las mejores sensaciones al español.
Había grandes expectativas por el primer capítulo de lo que muchos consideran que puede ser la gran rivalidad en tierra batida del próximo decenio. Carlos Alcaraz partía como favorito, pero venía claramente avisado del peligro que entraña en esta superficie Arthur Fils, un hombre llamado a grandes éxitos. El partido fue un regalo para todos los amantes del tenis enganchados al ATP Masters 1000 Montecarlo 2025 y se decidió por pequeños detalles.
Acostumbra desde hace tiempo el español a tener inicios titubeantes, plagados de errores no forzados y falta de intensidad. Volvió a suceder, encajando en el primer set un parcial de 3-0 en contra con doble break, que se antojó una montaña difícil de superar ante el excelso nivel de juego ofrecido por Fils. El francés castigó a la pelota con rabia una y otra vez, efectuando golpes de derecha asombrosos que desbordaban a un Carlos incapaz de arrebatar la iniciativa a su rival cuando este empezaba a dominar con su mejor golpe.
- Alcaraz tuvo problemas con su saque y desconfianza a la hora de restar, pero terminó hallando soluciones
Logró recuperar terreno Alcaraz, apretando los dientes, tirando de garra y buscando maximizar los pocos errores que concedía el galo. Llegó a situarse con 4-4 en el marcador, pero en ese momento emergieron esas dudas latentes en su tenis y su mente desde hace meses. Regaló un juego al servicio que terminó siendo su condena, después de no aprovechar un 15-40 a su favor en el siguiente juego que le hubiera permitido igualar a cinco y que se erigió en el gran diferencial del set, al desperdiciar el murciano un total de siete bolas de rotura, por el pleno de efectividad de su contrincante.
Imperaba una sensación de urgencia en el español desde el arranque de la segunda manga, viendo que el nivel de Fils no menguaba y que él regalaba demasiado, tanto al saque como al resto. Decidió mantener una posición muy retrasada para contrarrestar los saques del galo, pero cometía errores permanentes sin buscar nada en especial, algo que mermó considerablemente su confianza. La inconsistencia se notaba también al servicio, pero fue capaz de eludir una situación límite en el quinto juego, salvando dos bolas de rotura.
- Fils llegó a disponer de un 0-40 con 5-5 en el segundo set
En el octavo juego, decidió hacer un cambio en su posición de resto el español, metiéndose más dentro de pista, pero los errores seguían apareciendo con demasiado frecuencia para inquietar a un rival de tanto nivel como Arthur. El agobio era palpable en el español y todo parecía desmoronarse definitivamente cuando con 5-5, el galo se situó con ventaja de 0-40. En ese momento, emergieron los intangibles de leyenda en ciernes, encadenando dos juegos antológicos que le sirvieron para ganar el set.
Parecía que lo más difícil estaba conseguido, pero el tercer parcial ofreció situaciones de máxima tensión e igualdad desde los compases iniciales. Fils golpeó primero logrando un break esperanzador para él y eludiendo la presión incesante al resto del español, lo que le valió situarse con 3-1. Reaccionó con maestría el murciano en ese momento, situándose con una ventaja de 4-3 y apretando mucho en un octavo juego que terminó siendo su lanzadera definitiva a la gloria.
Victoria de mucho prestigio y relevancia para Carlos Alcaraz, que puede interpretar este encuentro ante Arthur Fils como un punto de inflexión a partir del cual recuperar su mejor versión de forma consistente y presentar sus credenciales a hacer una gira de tierra batida histórica. Semifinales en el ATP Masters 1000 Montecarlo 2025 y motivos para soñar con cosas muy importantes. El mejor Alcaraz ha regresado, mostrando sus argumentos de leyenda en ciernes.

