Después de cinco intentos disputando los Juegos Olímpicos, Novak Djokovic por fin ha logrado el objetivo. O bueno, podemos decir que lo tiene medio atado. A sus 37 años, el serbio se ha metido en su primera final olímpica de manera sublime, demostrando que sigue teniendo la misma sed que el primer día. En la batalla por el oro le espera Carlos Alcaraz este domingo, regalándonos de este modo el partido con el que todos soñábamos. Pero antes de eso, merece la pena escuchar al Nº2 mundial en los micrófonos de Eurosport tras acabar este viernes su último compromiso.
Victoria en semifinales
“Es un partido para estar muy agradecido, son demasiadas las emociones que se despiertan ante una cita así. Vine a este torneo con muchas expectativas, eso ha provocado que en los últimos días se genere un poquito de tensión extra alrededor de estos partidos, sobre todo en el de hoy, donde una victoria aseguraba una medalla para mi país”.
Una cuenta pendiente
“Estoy en mi primera final olímpica, pero quiero más, ahora quiero ganar el oro, aunque para eso necesitaré dar mi mejor versión. Sin duda este ya es un gran resultado para mí teniendo en cuenta las circunstancias, me he visto muy nervioso dentro de la cancha, incluso antes de entrar. En en el pasado ya había perdido varias semifinales en unos Juegos Olímpicos, así que de verdad me hacía muchísima ilusión ganar esta vez”.
Un día para desconectar
“Seguro que ambos estamos muy felices de tener mañana un día libre, una jornada sin tener que disputar partidos. Él ha jugado todavía más partidos que yo porque ha estado con Rafa en el dobles masculino, además del individual. Para mí, con la edad que tengo, estoy encantado de tener un día libre en mitad de un torneo como éste, lo necesito para realizar una completa recuperación de mi cuerpo y estar listo para el domingo”.
Rivalidad con Alcaraz
“Jugar contra Carlos en estos momentos es, posiblemente, el mayor desafío que uno pueda afrontar en el circuito a día de hoy, además en esta pista, donde ganó Roland Garros hace menos de dos meses. En este estadio solo nos enfrentamos una vez, el año pasado en semifinales de Roland Garros, pero hace unas semanas perdí contra él en la final de Wimbledon, una final donde él se mostró muy cómodo”.
“No tengo nada que perder”
“Es cierto que estamos en una superficie diferente, siento que esta semana me estoy moviendo mucho de lo que me moví en Wimbledon, también me estoy encontrando mucho mejor. Solo puedo desear que el domingo al saltar a la pista pueda tener la oportunidad de mostrar mi mejor tenis. De alguna manera, en esta final no tengo nada que perder porque la medalla ya está asegurada, aún así quiero ir a por ello”.

