Pocas definiciones quedan ya para describir a Andy Murray, una de ellas es superación pero otra es mala suerte. Esta última se está cebando con él. El escocés, después de realizar una remontada de las suyas, de las que nadie cree excepto él y levantar un 5-2 en contra en el tercer set, se torcía el tobillo en el punto que le daba el 5-5. Pedía la entrada del fisio mientras negaba con la cabeza, pero volvía a la pista. Allí estaba él para dar otra lección de superación y de lucha hasta el final y llevaba el partido al tie break. Incluso se colocaba con 5-3 a favor en el desempate. Sin embargo, esta vez Machac resurgió y se llevaba el tercer set y el partido por 5-7, 7-5 y 7-6 (5) tras 3 horas y 24 minutos. La ilusión de Murray por entrar en los octavos de final del Miami Open y alargar al máximo su estancia en el torneo se esfumó con el esguince de su tobillo. Pero su espíritu y garra permanecerán por siempre.
Murray se dobla el tobillo tras una remontada épica y cae ante Machac en un tie break frenético

