Tremenda final la que se ha llevado Jannik Sinner para abrir su casillero de Grand Slams. El italiano ha sido el mejor en el Open de Australia y se ha hecho con el título de forma más que merecida, aunque la lucha de Daniil Medvedev también mereció algún premio, pero lógicamente no podían ganar los dos.
Jannik Sinner terminó el 2023 como el jugador más en forma del circuito y ha arrancado el nuevo año de la misma manera. Su victoria en el Open de Australia 2024 le ha terminado de confirmar como una de las nuevas estrellas del tenis y si continúa por este camino lo lógico es que le veamos ganando muchos más Grand Slams. Todo le sale en estos momentos al italiano, que ni siquiera el verse a dos juegos de la derrota le ha hecho perder la fe en la victoria y ha conseguido una histórica remontada ante Daniil Medvedev.
Inicio sorprendente de Medvedev
"Esperaba algo diferente de él, tenía la sensación de que podía salir algo más agresivo que de normal, pero no tan agresivo. Jugó muy, muy bien durante los primeros dos sets o dos sets y medio. Intenté jugar al mismo nivel, tratando de aprovechar mis oportunidades en el tercer set, y lo logré. Simplemente traté de aguantar en la cancha el mayor tiempo posible, sabiendo que él había pasado muchas horas en pista, por lo que cuanto más avanzara el partido, quizá físicamente yo iba a estar mejor, porque él jugó muchas horas. Esa fue la clave".
Cuando se vio listo para ganar Grand Slams
"Creo que lo que he hecho esta temporada, no lo vi año pasado, sino hace dos. Conocer mejor mi cuerpo y a mi equipo fue un paso muy importante para mí. Luego, el año pasado intentamos obtener mejores resultados y empecé muy bien en los torneos bajo techo, después en Indian Wells hice semis, en Miami final. En Mónaco llegué a la semifinal, luego semifinales en Wimbledon. Entonces obtuve muy buenos resultados. Creo que eso me hizo creer que puedo competir contra los mejores jugadores del mundo. Ahora tengo que procesar lo que he hecho, es un gran momento para mí y para mi equipo, pero por otro lado, también sabemos que tenemos que mejorar si queremos tener otra oportunidad de volver a levantar un gran trofeo. Así que esto es todo, el proceso y el trabajo duro de vez en cuando da sus frutos".
La importancia de sus padres
"Desafortunadamente, no los veo muy a menudo, pero cuando los veo siempre es un gran momento. Me fui de casa cuando tenía 14 años, así que tuve que crecer bastante rápido, intentando cocinar para mí y lavarme la ropa, pero esa fue quizás la forma más rápida de crecer. Creo que para mí fue duro, pero para los padres dejar a su hijo de 14 años tampoco es fácil. Siempre me apoyaron y nunca me presionaron, lo cual para mí es quizás la clave por la que estoy aquí hoy. Soy un hombre muy relajado al que le gusta jugar al tenis. Tengo 22 años, así que también disfruto hacer cosas normales. Tengo los padres perfectos, obviamente solo los conozco a ellos, pero son increíbles".
Una evolución muy rápida
Mi camino ha sido bastante rápido. Gané un Challenger cuando tenía 17 años, luego gané el NextGen y después vino el primer torneo ATP. Entonces vives este tipo de cosas y luego intentas seguir mejorando. Ni siquiera te das cuenta de lo rápido que van las cosas. Sentado aquí con este trofeo ahora, mirándolo, tengo que darme cuenta de lo que he hecho porque es uno de los títulos más importantes de nuestro deporte, pero por otro lado también sé que tengo que seguir trabajando para otras ocasiones".
Primer italiano en ganar el Open de Australia
"Significa mucho el apoyo que recibo desde hace ya años, es increíble. Poder hacerlos felices hoy es una suerte, porque siento que ellos también me empujan, que puedo creer en mí y luego tener mucho apoyo".
Presión por tener que ganar Grand Slams
"Sí, siempre hay presión, pero la presión es algo bueno. Hay que tomárselo de buena manera, es un privilegio, ¿no? Porque no hay tantos jugadores que tengan este tipo de presión, pero por otro lado, cuando tienes presión, siempre hay que pensar que la gente cree que realmente puedes hacerlo. Entonces sí, me gusta estar dentro de la tormenta de presión, no sé cómo decirlo. A mí personalmente me gusta, porque es ahí donde la mayor parte del tiempo saco mi mejor tenis. También estoy bastante relajado en esta ocasión, porque siempre trato de disfrutar en la cancha.
Entonces creo que la presión es un privilegio".
Especial ganar un Grand Slam tan joven
"Es especial en cualquier sentido, porque es un gran trofeo. Se siente especial cuando ves a los grandes nombres en el sorteo y puedes ganarlo, porque me siento un privilegiado de solo estar en el cuadro e intentar ganar a otros jugadores. Cuanto más avanzas, ves menos gente en el vestuario o en la zona para comer, eso te hace sentir bien y saber que estás haciendo un buen torneo. Y esa fue exactamente la sensación que tuve en las últimas tres rondas, porque en cuartos ya está bastante vacío. Creo que es una sensación realmente buena".

