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Sabalenka revalida su corona con un tenis inabordable

La bielorrusa se proclamó campeona del Open de Australia 2024 tras vencer con gran comodidad a una Qinwen Zheng carente de argumentos para ponerla en aprietos.

Aryna Sabalenka, campeona del Open de Australia 2024. Foto: gettyimages

Superioridad manifiesta de una tenista que está en otra categoría. Así puede resumirse el triunfo de Aryna Sabalenka en una deslucida final del Open de Australia 2024, donde apabulló a Qinwen Zheng por un marcador de 6-3 6-2 para sumar su segundo título de Grand Slam y sentar las bases de un imperio con su tenis ofensivo.

La potencia es un argumento de mucho peso en el tenis actual, pero si además se compatibiliza con el control, la madurez y la inteligencia táctica que ha alcanzado Aryna Sabalenka desde hace algo más de un año, la mezcla es ya más que explosiva. Resulta prácticamente imparable la tenista bielorrusa en unas condiciones como las que imperan en Melbourne y consiguió revalidar su corona y conseguir en el Open de Australia 2024 el que es su segundo título de Grand Slam. No parece que vaya a ser el último a tenor del rendimiento del que hace gala, por muchas opositoras de nivel que tenga. Qinwen Zheng no pudo ser una de ellas en una final sin historia, más allá de los cañonazos inmisericordes de una Sabalenka muy cómoda.

- Sabalenka no dejó jugar a Zheng, ahogándola con sus tiros potentes

Todo atisbo de esperanza para la jugadora china se diluyó ya en los compases iniciales del primer set. Ni siquiera hubo margen para que la china sintiera nervios y cierto vértigo a la gloria, porque Sabalenka se encargó de liquidar sus opciones a base de golpes ganadores. No le dio margen ni para respirar, con permanentes ataques con todos sus golpes, restando dentro de pista, sacando de forma bestial y eliminando la posibilidad de que Zheng tejiera algún tipo de artimaña táctica que provocara errores. Aryna encadenó tres fallos consecutivos en el tercer juego, con break arriba ya, y la manera de solventarlo fue una demostración de su insultante superioridad. Eso pareció calar hondo en Qinwen, que hizo un milagro manteniendo su servicio en tres ocasiones y manteniéndose a rebufo de la bielorrusa, pero no pudo inquietar desde el resto.

En nada cambio el guion del encuentro durante una segunda manga desesperante para los intereses de la jugadora asiática y de todos aquellos que querían ver algo de batalla. Palo va y palo viene; esa fue la tónica de un parcial en el que Aryna Sabalenka siguió imponiendo su autoridad de forma espectacular, no dando tregua alguna a su contrincante y resolviendo el partido como si fuera un mero trámite administrativo. Qinwen Zheng se despide de forma injusta y dolorosa de un gran torneo por su parte, pero teniendo que rendir pleitesía a la gran dominadora del momento. Su título en el Open de Australia 2024 puede auparla pronto al número 1 de nuevo, un puesto para el que hace méritos de sobra. Toca disfrutar de su hegemonía.