Skip to main content

Los Grand Slams abren la puerta a quitar los quintos sets

El nuevo CEO del Open de Australia mete el miedo en el cuerpo a los más puristas del deporte y cree que los Slams podrían sufrir cambios en el futuro.

Grand Slams a quintos sets.

El nuevo CEO del Open de Australia ha incendiado el debate de los Grand Slams y jugar al mejor de cinco sets. Andrew Abdo, nuevo director ejecutivo de Tennis Australia, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que los Grand Slams dejen de utilizar este formato en el cuadro masculino y experimenten con partidos más cortos en determinadas rondas. El objetivo: competir por la atención de unas nuevas generaciones acostumbradas a consumir entretenimiento de una manera cada vez más inmediata.

Abdo, que llegó a Tennis Australia después de dirigir la National Rugby League australiana, considera que el tenis no puede mantenerse ajeno a los cambios en los hábitos de consumo de los más jóvenes. No ha presentado una propuesta cerrada, pero sí una declaración de intenciones que puede resultar especialmente incómoda para los más puristas del tenis.

«Quizá en el futuro, en los Grand Slams, dependiendo de las rondas o de la duración, no juguemos al mejor de cinco durante todo el torneo. Quizá cambie el sistema de puntuación», explicó durante la conferencia SportNXT celebrada en Melbourne.

La frase contiene una palabra fundamental: quizá. Por ahora no existe ningún proyecto confirmado para transformar el formato de los cuatro grandes. Sin embargo, que el máximo dirigente de Tennis Australia plantee públicamente esta posibilidad demuestra que el debate está encima de la mesa, algo que asusta al miedo ante lo que se puede venir si los cuatro Slams se ponen de acuerdo en esta medida.

¿Hay que tocar uno de los grandes símbolos de los Grand Slams?

Llevamos varios años donde se sigue escuchando ese argumento de que hay que adaptarse a los jóvenes para que el tenis se abra a una nueva comunidad, teniendo un aficionado con una edad media bastante alta. Con partidos muy largos, en horarios muy cambiantes y difícil de seguir por televisión, hay quienes piensan que quitar los quintos sets atraería a más aficionados jóvenes.

Precisamente el último Open de Australia proporcionó dos ejemplos difíciles de utilizar como argumento a favor de reducir su duración. Carlos Alcaraz y Alexander Zverev disputaron durante 5 horas y 27 minutos la semifinal más larga de la historia del torneo, con triunfo del español por 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5. Fue además el tercer partido más largo jamás disputado en Melbourne Park.

Horas después, Novak Djokovic necesitó 4 horas y 9 minutos para derrotar a Jannik Sinner por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4. Dos semifinales, diez sets y prácticamente diez horas de tenis que terminaron convirtiéndose en uno de los grandes acontecimientos del torneo.

Lo que Abdo utiliza como ejemplo de lo que no se quisiera, por ser muy largo, es utilizado por los aficionados para denominar a una de las mejores jornadas tenísticas que hemos visto jamás.

La postura del nuevo responsable de Tennis Australia tiene una evidente vertiente comercial. «Si quieres maximizar tu resultado comercial, estamos en el negocio del entretenimiento», defendió Abdo, que considera que las reglas, los formatos y el propio producto deben evolucionar para competir con otras opciones deportivas y de ocio.

Su discurso apunte a posibles modificaciones del sistema de puntuación o fórmulas que permitan acelerar determinadas fases del torneo sin eliminar completamente aquello que diferencia a un Grand Slam del circuito regular. Es probablemente ahí donde se encontrará la discusión real en los próximos años. ¿Podremos mantener el mejor de cinco únicamente desde octavos? ¿Desde cuartos? ¿Introducir formatos diferentes en las primeras rondas? ¿Cambiar la puntuación antes que el número de sets?

Lo curioso es que Tennis Australia estaba discutiendo exactamente lo contrario hace apenas unos meses. Craig Tiley, antecesor de Abdo, y ahora CEO de la USTA, defendió durante el pasado Open de Australia la posibilidad de que las mujeres comenzasen a disputar partidos al mejor de cinco sets desde los cuartos de final. Su argumento era precisamente que el interés del espectador aumenta conforme el encuentro avanza.

Dos responsables de la misma organización y dos caminos aparentemente opuestos. Tiley imaginaba un Grand Slam con más cinco sets. Abdo contempla la posibilidad de tener menos. Ambos, sin embargo, parten de una misma pregunta: cómo debe evolucionar el tenis para seguir siendo relevante dentro de una industria del entretenimiento cada vez más competitiva.

El tenis moriría si quitan los quintos sets

Siempre con el mismo argumento de querer seducir a los jóvenes, los Grand Slams se mueven en esa delgada línea donde intentar conquistar un nuevo público podría hacer que pierda el que ya tiene. Con un récord de 1,3 millones de espectadores en el anterior Open de Australia, resultaría muy atrevido intentar cambiar un deporte por completo.

¿Debería el tenis jugarse con una sartén porque así sería más divertido y tendría más público? ¿Deberían los tenistas jugar disfrazados de pollito para atraer a los jóvenes? Que simplemente esta idea recorra de verdad los despachos de los directivos de los Grand Slams asusta a cualquiera.

 

 

Lo que hay que hacer, y en eso vamos tarde ya, es llevar a cabo una serie de medidas que haría que el tenis pasase a ser un deporte de este siglo, y no de hace dos.

-Que todo el circuito ATP y WTA se pueda ver por TV en una misma plataforma, no que cada Slam se ve en un lado distinto y es difícil seguir los partidos que uno quiere ver
-Mejores horarios (es matador que haya partidos que acaben a las 3 de la mañana)
-Techos en pistas principales (si llueve no hay tenis: ¿Qué pasaría si lloviesen dos semanas seguidas por un temporal?)
-Acceso a imágenes de los partidos mucho más fácil (modelo NBA con highlights y que se puedan compartir en redes sin copyright), ya que eso crea comunidad al expandirse en las redes sociales. Aquí es donde se atrae a público joven
-Un Calendario menos cargado, con más opciones de ver duelos entre los Top (que 2026 pueda acabar con UN Alcaraz-Sinner y 0 en Grand Slams es un fallo tremendo), hay que promover que los mejores puedan enfrentarse más veces como están haciendo en otros deportes como el fútbol o la NBA

Hasta que esto no se lleve a cabo, ya podemos hacer lo que queramos, que los jóvenes seguirán sin interesarse por este deporte. También se corre el riesgo de querer adaptarse a unos gustos que en 5 años pueden cambiar. Lo que no hay que perder nunca es la esencia de este deporte, que, por otro lado, vive el mejor momento de su vida en cuanto a interés general.