Nuno Borges se convierte en el segundo portugués en alcanzar la cuarta ronda de un Grand Slam después de imponerse ante Alejandro Davidovich en el Open de Australia 2024. El tenista de 26 años, además, saldrá de Melbourne con su mejor ranking hasta el momento, ahora mismo el puesto 56.
“Realmente hasta los 16 años era un chico muy normal, que jugaba al tenis por diversión. Siempre fui muy competitivo”, confiesa Nuno en una entrevista con la página oficial de la ATP. “Todavía me cuesta aceptar las derrotas, perder incluso en partida de cartas o en videojuegos, es algo que me cabrea mucho”. Pase lo que pase en este Open de Australia 2024, Borges se irá con sensaciones positivas después de romper sus barreras y conseguir grandes victorias.
“El tenis fue mi camino para poder competir en todo momento, lo que me encanta. Me encanta ganar, poder superar los obstáculos y ponerme a prueba a mí mismo una y otra vez. Creo que juego para esto. El hecho de que mis padres nunca esperaran que ocurriese algo así es increíble. No es que no creyeran en mí, pero la realidad no era esta. Realmente fue paso a paso a lo largo de mi juventud. No tuve la inversión que tuvieron muchos de estos tenistas, que trabajan a tiempo completo desde los 13 o 14 años. Algunos de ellos llevan trabajando desde muy pequeños para convertirse en los mejores del mundo, yo no puedo decir lo mismo”, explica el portugués.
Un sueño hecho realidad
“Son situaciones en las que no tengo la obligación de ser bueno, ni siquiera de ganar, todavía me cuesta aceptarlo. Hubo un torneo de bádminton en mi instituto, perdí en la final y estaba muy disgustado. Fue contra un chico que jugaba al bádminton de verdad, pero no conseguía aceptarlo. Creo que ese es el impulso que me ha traído hasta aquí. No es muy sano, pero me mantiene en marcha para dar lo mejor de mí, para intentar mejorar. Eso marca la diferencia. Ahora estoy muy orgulloso de mí mismo, realmente feliz, no puedo describir cuánto. Es un sueño hecho realidad estar en estos torneos y pertenecer a este nivel”. El portugués se enfrentará ahora a un fuerte Grigor Dimitrov.

