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Medvedev reina en la noche y logra una remontada memorable

El ruso consiguió levantar una desventaja de dos sets abajo y terminó al borde de las 04:00 am hora local, imponiéndose a un gran Ruusuvori.

Daniil Medvedev, ante Emil Ruusuvori en Open de Australia 2024. Foto: gettyimages

Daniil Medvedev consiguió imponerse en cinco mangas a Emil Ruusuvori eludiendo situaciones límites, como estar a dos puntos de ser eliminado del Open de Australia 2024. El resultado final que le permite seguir vivo en el partido fue de 3-6 6-7 (1) 6-4 7-6 (1) 6-0.

El tenis puede llegar a ser un deporte incomprensible por su extraña idiosincrasia, de la que fueron partícipes Daniil Medvedev y Emil Ruusuvori en uno de esos partidos que se inscriben para siempre en los libros de historia de este deporte. Con un billete en juego para la tercera ronda del Open de Australia 2024, ruso y finlandés se batieron en un apasionante duelo en la madrugada de Melbourne, terminando al filo de las 04:00 am hora local. Algo inconcebible en cualquier otro deporte, inexplicable bajo un prisma de lógica y que urge resolver cuanto antes por la injusticia que supone para aficionados y, sobre todo, jugadores.

Un conglomerado de sucesos se han ido dando hasta prolongar la jornada más allá de lo razonable, pero con lo que la gente no podía contar era con que este choque se prolongara tanto. ¿O sí? Lo que está claro es que Medvedev y Ruusuvori saltaron a pista más allá de las 23:30h en Melbourne y el finlandés no era un convidado de piedra. El potencial que atesora este jugador es evidente y se podía prever que causaría problemas al ruso, pero quizá no hasta el punto de lo que terminaría ocurriendo. No se vio nada cómo a Daniil en el primer set, que cometió la friolera de 16 errores no forzados y era incapaz de ver resquicios en el juego granítico de su contrincante. Desaprovechó tres bolas de break y el finés se puso con ventaja.

No daba tregua el bueno de Emil, tremendamente inspirado y pegando de forma inmisericorde a la bola de un lado a otro, recluyendo a Medvedev a ir siempre a remolque y sin que encontrara esa versión solvente que tan peligroso le hace. Consiguió el ruso hacerse fuerte con su saque y aprovechó mediada la segunda manga un despiste de su contrincante para ponerse en ventaja. El partido cambió rápidamente, llegando a disponer Daniil de oportunidad para doble break, pero experimentó una incomprensible desconexión que pudo tener que ver con unas dolorosas ampollas en sus pies. Ruusuvori volvió a meterse en el partido, encadenó varios juegos consecutivos y cuajó un impresionante tiebreak que hizo saltar las alarmas ante una probable eliminación de Medvedev.

- Ruusuvori llegó a estar a dos puntos de ganar el partido

Llegados a este punto y con las gradas vaciándose de público, la experiencia indicaba que había opciones claras de remontada, pero el lenguaje corporal y las molestias físicas de Daniil, así como el estado de confianza máxima en que estaba el finés, generaban un poso de incertidumbre acerca de cuál sería el desenlace. En el segundo juego del tercer parcial se llegó a uno de los momentos clave del partido. Medvedv estaba desesperado, hablaba sin parar a Cervara dando a entender que estaba harto y sin ideas, y afrontó una bola de break en contra. Salvarla fue como si le lanzaran un salvavidas en medio de una tormenta y empezó a ser él quien dictaba a qué se jugaba. Ruusuvuori bajó algo la intensidad de sus tiros y eso fue determinante.

Parecía que Medvedev había hecho lo más complicado ya. pero lo que se le vino encima en el cuarto set fue tremendo. El finlandés volvió a bordar el tenis, a ser ese tenista sin fisuras y capaz de atacar cada pelota con precisión, y el ruso volvía a sufrir lo indecible. Dispuso de hasta siete bolas de rotura Emil, pero solo pudo aprovechar una y llevar el parcial al tiebreak. Llegó a estar a tan solo dos puntos de la victoria, pero logró eludir la situación límite el bueno de Daniil Medvedev, que brilló en el tiebreak y puso la puntilla en un quinto set que fue un mero trámite. Doloroso desenlace para Emil Ruusuvori, que mostró un gran nivel pero no supo aprovechar las oportunidades de las que dispuso. No se puede perdonar a jugadores de este calibre. El Open de Australia 2024 sigue contando con el número 3 del mundo.