Jelena Ostapenko arrancó la temporada 2024 de la mejor manera posible, ganando el título en el WTA 500 de Adelaida. Un empujón de confianza que ahora la convierte en uno de los perfiles más peligrosos de cara al Open de Australia.
¿Y cuándo ha dejado la letona de ser peligrosa? Seguramente nunca, solo que no siempre le han salido las cosas en la pista como ella quería. Con su estilo de tenis directo y anárquico, Jelena Ostapenko se ha mantenido en la pomada todos estos años según las sensaciones que tuviera en la cancha, fiel a un patrón con el que puede fulminar a quien se ponga por delante. Esta semana en el WTA 500 de Adelaida sopló el viento a su favor y por eso nadie le pudo toser.
“Ha sido una gran semana, estoy muy feliz. También he terminado un poco cansada, pero ha merecido la pena”, comentó tras ganar la final ante Kasatkina. “Creo que he jugado muy bien durante toda la semana, al menos eso es lo que he sentido en la pista. Es realmente genial tener un resultado así a principios de año, me da mucha confianza, especialmente porque la semana pasada ya gané en dobles y ahora he ganado en individuales. Me siento bien, siento que lo haré bien en Australia”.
En Melbourne, precisamente, alcanzó la temporada pasada su mejor resultado, llegando hasta cuartos de final. Era el único Grand Slam que le faltaba por pisar esta ronda, hazaña que muy poquitas jugadoras en activo pueden contar. El premio a su último título, el séptimo de su trayectoria profesional, le ha permitido regresar esta semana al top10 del ranking WTA, un grupo selecto donde la regularidad se convierte en un factor indispensables si quieres entrar a formar parte de él. No es Jelena una tenista conocida por su constancia, aunque de confianza va sobrada.
“Por supuesto, siempre he tenido el juego para estar en el top10. Estoy jugando agresiva y, aunque todavía hay algunas cosas que me está costando incorporar, siento que vuelvo a jugar más consistente, soy una jugadora más madura. Esto solo es el comienzo del año, pero trabajé duro para seguir en el top10 y volver al top5, espero quedarme allí”, reconoce la jugadora de 26 años, alguien que nunca ha escondido su deseo de ganar de nuevo un Grand Slam, tal y como hizo en Roland Garros hace siete temporadas.
¿CANDIDATA EN AUSTRALIA?
No hacía falta que ganara en Adelaida para tenerla en cuenta en el primer Grand Slam de la temporada, pero claro, si además llega con un título en el bolsillo, su posición en las quinielas se disparan. Será su novena participación consecutiva en Melbourne, un evento donde no siempre consiguió dejar su huella. De momento, el sorteo la emparejó en primera ronda con Kimberly Birrell, jugadora local actualmente fuera del top100. ¿Ingredientes suficientes para soñar en voz alta? En este caso, Jelena prefiere apostar por la cautela.
“Estoy tratando de no presionarme a mí misma, quiero jugar sin ninguna expectativa, simplemente tomando partido a partido. Todavía tengo muy reciente este título en Adelaida, lo quiero saborear. Será corto, apenas unos días, así que espero estar lista cuando llegue a Melbourne”, concluyó en su última rueda de prensa.

