Mirra Andreeva sigue haciendo récords allá donde va. La tenista rusa con tan solo 16 años y 155 días, se ha convertido en la ganadora más joven de un partido en el WTA de Pekín, superando la marca de Tamira Paszek de 16 años y 287 días cuando derrotó a Jill Craybas en 2007. Andreeva, que ya sorpendió a todo el mundo hace unos meses tras llegar a octavos de final del Masters 1000 de Madrid, y semanas más tarde llegar a la tercera ronda de Roland Garros viviendo de la qualy, está demostrando que puede competir en cualquier superficie, y lo que es más importante, ante cualquier rival del circuito. Tras este impacto de la número 62 del mundo, el mundo del tenis femenino tiene asegurado un gran futuro con la rusa, que no tardará mucho tiempo en ser candidata a ganar grandes torneos.

