Todavía faltaban algunos juegos para que terminara el partido, pero Alejandro Davidovich ya sabía cómo iba a terminar la jornada. El malagueño supo desde el primer momento que hoy no era su día, aunque quizá le faltó algo de coraje para darle la vuelta a la situación. Todos lo vimos en esta imagen del segundo set, donde el español se hundió en su banquillo, escondido bajo la toalla, lamentando la gran oportunidad que se le estaba escapando, incapaz de explicarle por qué estaba cerca de los 40 errores no forzados en apenas una hora de partido. Eso sí , que su derrota de hoy no empañe el gran torneo firmado en Canadá, que el próximo lunes le llevará hasta su mejor ranking.
La frustración de Davidovich reflejada en una imagen

