Todavía resuena en nuestra cabeza lo que pasó ayer en la final de Wimbledon 2023. Carlos Alcaraz se hizo con la victoria ante Novak Djokovic después de recibir un 1-6 en contra en la primera manga. ¿Qué hizo el español para darle la vuelta a todo?
No tuvo que ser sencillo iniciar la final, su primera de Wimbledon, con solo 20 años y ante el siete veces ganador allí. A Alcaraz le superó el comienzo, sintiéndose muy nervioso y presionado por un Nole que salió dispuesto a comerse todo de inicio. Pese a todo, el español supo recomponerse y hacer varios cambios que terminaron dándole la victoria. Carlitos logró lo que muchos intentaron durante años, hacer un tenis que hiciera daño a Nole.
Análisis de la final de Wimbledon 2023: Por esto Alcaraz ganó a Djokovic
Mientras que en su camino a la final, Alcaraz tiraba casi la mitad de sus reveses de slice, en el primer set ante Nole apenas pudo tirar un 15%. Bien porque Nole no le permitía hacer otra cosa o porque no supo, lo cierto es que recuperar ese golpe en el segundo set le empieza a dar frutos de manera casi instantánea.
¿Por qué le hacía daño ese golpe a Nole? El serbio es un contragolpeador nato. Aprovecha la potencia de bola rival para él generar la suya y hacer mucho daño. Alcaraz, con el cortado, le cambiaba el ritmo de bola y variaba altura, haciendo que Djokovic tuviera que generar él la potencia con sus golpes, algo que le cuesta algo más, sin olvidar que varias de esas bolas cortadas del español botaban en el cuadro de saque, atrayendo al serbio hacia la red y sacándolo del fondo, su zona de confort.
Si Novak optaba por devolverle otra bola cortada, Carlitos buscaba que una de ellas fuese lo suficientemente lenta como para poder invertirse de derecha y dominar el punto. Solo con ese pequeño cambio, ya empezó a poner en problemas a Djokovic y le hizo un break de entrada que le permitió ir con más tranquilidad en el partido.
Otro de los cambios de Alcaraz fue la derecha con peso. El español vio que una derecha liftada tras otra provocaba estragos en el tenis de Nole y no dejó de ejecutarla una y otra vez. Volvía a cambiarle el ritmo, dejando a un lado el plano, para incomodar a Nole. No buscaba el winner de primeras, sino que buscaba una bola corta o atacable para lograr el punto a continuación. Muy inteligente.
En el cuarto set, Novak volvió a cambiar las piezas del tablero y dio un paso adelante. Una gráfica (ver vídeo) muestra cómo golpeó metido dentro de pista la mayoría del set, siendo más ofensivo y acortando los puntos. Un solo break hizo que todo se fuera a la quinta manga.
Allí, Djokovic ya iba un pelín justo de gasolina y eso lo aprovechó Alcaraz para rematarlo a dejadas. Mientras en los primeros sets, el serbio llegaba con todo a esas bolas, hubo dejadas a las que ni siquiera hizo el gesto de ir. Carlitos supo jugar de manera muy inteligente este set. Otros se arrugarían ante una bestia como Djokovic en una quinta manga y en una final de Grand Slam. Él siguió por el camino del segundo y tercer set, variando alturas y velocidades y atacando la red o haciendo dejadas.
Un último set que se juega con el corazón, más que con las manos o las piernas, y donde un break cambió todo. El último juego de Alcaraz al saque, cuando más suele temblar la mano, es para quitarse el sombrero. Hizo dos dejadas. La segunda, justo después de haber fallado la primera. Metió todo primeros y no titubeó para cerrar el partido a lo grande, atacando la red y provocando el error del serbio. Una de esas finales que marcan una carrera. Lo que hizo ayer Carlitos es totalmente impropio e inhabitual en un joven. Recuerden, solo 20 añitos.

