Impresionante. El tenis femenino puede aumentar mucho su repercusión mediática con partidos como el que ganó Ons Jabeur en estos cuartos de final de Wimbledon 2023 ante Elena Rybakina. La vigente campeona del torneo queda fuera y Jabeur mira con optimismo el reto de sumar su primer título de Grand Slam. Ganó por 6-7 (5) 6-4 6-1.
Una reedición de la final del pasado año en cuartos de final no podía dejar indiferente a nadie y aseguraba el espectáculo. Elena Rybakina llegaba con la confianza de haber ido de menos a más en este Wimbledon 2023, y sabiendo que si lograba imponer su veloz de ritmo de bola le pondría muy difíciles las cosas a su rival. Por su parte, Ons Jabeur había tomado buena nota de los motivos que le abocaron a la derrota en uno de los partidos más dolorosos de su vida y estaba dispuesta a aprovechar su talento natural para hacer las variaciones tácticas pertinentes. Se preveía una batalla apasionante y las expectativas no solo se cumplieron, sino que se superaron con creces.
Desde los compases iniciales del primer set, pudo apreciarse cómo Jabeur estaba decidida a no ceder ni un palmo de terreno. Quizá en otra superficie los cambios de altura y velocidad que ejecuta de forma tan natural podrían hacer más daño a la kazaja, pero en hierba tenía que salir de su zona de confort, jugar tiros planos y profundos hasta adquirir la iniciativa, y una vez lo hacía, mover la mano para desplazar a Rybakina e impedir que golpeara a pies parados. Parece una estrategia sencilla, pero cuando se tiene enfrente una gigante de movilidad tan impresionante como la vigente campeona resulta una tarea titánica. Hubo un intercambio de breaks en el tramo inicial y ambas parecieron firmar un paco de no agresión en los siguientes turnos de servicio.
Ons se puso el mono de trabajo en el tramo inicial y encontró la recompensa en forma de break en el undécimo juego, tras dar respuesta a los incisivos ataques de Elena. Todo iba bien para la jugadora magrebí, que llegó a disponer de una pelota de set, pero Rybakina leyó tácticamente la situación a las mil maravillas y dio un paso adelante en la pista, cogiendo antes la pelota y siendo capaz de desbordar con todos sus tiros, sin dar margen de oportundiad para que Jabeur dominara. Los réditos obtenidos fueron gigantes ya que no solo recuperó el saque, sino que fue claramente superior en el tiebreak.
Jabeur terminó con 35 golpes ganadores y 18 errores no forzados
El golpe moral para Jabeur fue enorme y se reenganchó al encuentro al ver cómo su rival no era capaz de granjearse tantos puntos gratis con el servicio como en ella es habitual. Entró el encuentro durante la segunda manga en una fase decisiva en la que cualquier mínimo despiste por parte de alguna jugadora, podría decantar la balanza. Rybakina se mostraba traviesa en el resto, pero se veía sorprendida por la agresividad de una Ons magistral con su derecha plana y que no se salía de la línea de fondo. La tunecina destapó el tarro de las esencias en un vibrante décimo juego, en el que alcanzó un nivel astronómico, consiguiendo el break y, a la poste, equilibrar el marcador y conducir el partido a un dramático set definitivo.
Las emociones se dispararon en un tercer parcial en el que aterrizó Ons Jabeur con una tendencia positiva que aprovechó para ponerse por delante rápidamente. Volvió a romper el saque de una Elena Rybakina algo desesperada por no mandar con su servicio y que se veía desplazada por el fondo de pista sin poder imponer su potencia. Parecía reengancharse al partido la kazaja cuando dispusto de un prometedor 15-40 en el quinto juego, que le hubiera permitido recuperar el servicio perdido, pero se topó con una respuesta inconmensurable de la tunecina, que bordó el tenis a partir de ahí. Premio merecido para una mujer que persigue la gloria con ahínco y que merece encontrarla. Wimbledon 2023 puede ser el lugar y el momento ideal para coronarse.

