Fran Cerúndolo quiere reiniciar su tenis y su cabeza tras un segundo Roland Garros consecutivo en el que no consiguió cumplir con las expectativas. El año pasado cayó en la primera ronda y en esta edición se despidió en la tercera ronda cuando tenía un cuadro más que favorable para adentrarse en la segunda semana de París. Sin embargo, en esta gira de tierra batida no ha conseguido mostrar su mejor tenis, ese con el que consiguió levantar el título en Buenos Aires. Y eso le ha terminado por pasar factura mentalmente.
Fran Cerúndolo ha decidido incorporar a otro extenista a su equipo
De hecho, tuvo varios encontronazos con su entrenador, el exjugador Pablo Cuevas, que se marchó de su banquillo en su derrota en París ante Zachary Svajda. Ante esta situación el argentino, actual número 27 del mundo ha decidido incorporar a su equipo a Nicolás Massú, que terminó su colaboración con Hubert Hurkacz. La entrada del chileno no significa la salida del uruguayo, ambos harán tándem para intentar recuperar la mejor versión del hermano mayor de los Cerúndolo, según informo el periodista argentino Sebastián Torok.
Ahora viene una gira de hierba en la que no hay muchas expectativas si se tiene en cuenta que Cerúndolo solo ha ganado un partido en sus cinco apariciones en Wimbledon. Por lo que será con el comienzo de la gira norteamericana de pista dura donde se empezará a ver las primeras influencias de un Massú, que antes de estar con el polaco, consiguió convertir a Dominic Thiem en uno de los mejores tenistas del mundo.
Francisco #Cerúndolo (#27) reaparecerá en el circuito en el torneo de @QueensTennis. Y lo hará con nuevo entrenador: el chileno Nicolás Massú.
Por ahora también continúa Pablo Cuevas, con quien tuvo cortocircuitos públicos en @rolandgarros.
Se estuvo entrenando en Pilará. pic.twitter.com/KKKBdy7Sgn
— Sebastián Torok (@sebatorok) June 9, 2026
Habrá que ver el nivel que muestra Cerúndolo en esta segunda parte de la temporada, después de una primera en la que, a pesar de su ansiado título en Buenos Aires, no ha cumplido con las expectativas que había puestas en él. Ahora tiene por delante seis meses en los que deberá de reencontrarse con sí mismo, tanto tenística como mentalmente, y volver a ser aquel tenista tan peligroso capaz de poder ganarle a cualquiera.

