Gran victoria la de Novak Djokovic ante Stan Wawrinka para volar hacia los octavos de final de Wimbledon. Con un resultado de 6-3 6-1 7-6(5), Nole venció al suizo con un inquebrantable servicio y desbordando en variedad y velocidad. Por su parte, Stan luchó sobremanera en el tercer set, pero su rival le arrebató toda esperanza.
El encuentro comenzó con un Djokovic dominante y con ganas de hacerse con la suya nada más comenzar. Con grandes restos que sorprendieron a Wawrinka, el serbio se vio con 3 oportunidades de break. Sin embargo, el suizo se apoyó en su servicio y los errores de su rival para contrarrestar los problemas e igualar el marcador. Aunque la oportunidad de Djokovic llegó pronto y, tras un intenso intercambio, Wawrinka terminó por fallar un revés que le condenó a ceder su servicio por primera vez.
El suizo no se dejó vencer por verse por detrás del marcador y apretó al casi impecable servicio de Nole, pero sin conseguir una recompensa a cambio. Y es que la dinámica del serbio fue la de mover a su rival, no dar oportunidad con su servicio y variar sus golpes para marear a Wawrinka. Así, con un espectacular globo, Nole se apuntó el primer set.
Wawrinka se desploma ante un inquebrantable Djokovic
La segunda manga tuvo un inicio nada favorable para el suizo, que vio cómo la rapidez y confianza de su rival le hicieron ceder su servicio a las primeras de cambio. Con problemas evidentes con sus primeros servicios, Wawrinka comenzó a desesperarse por no encontrar el hueco ante un sólido y confiado Djokovic. Así, el número 2 del mundo volvió a romper a su rival aprovechando esa desesperación del suizo. Por parte de Wawrinka, le fue muy difícil sumar puntos al resto y muy fácil sufrir por sacar sus turnos de servicio.
Y es que ni él mismo sabría decir en qué punto del partido bajó tanto su confianza, pues no pudo conectar ni un solo golpe ganador en todo el segundo set. De hecho, Djokovic selló ese parcial al resto con algunos inexplicables errores del suizo.
El resurgimiento del suizo no tiene recompensa
En la tercera manga, el serbio continuó con su impenetrable servicio, pero Wawrinka se quitó un poco de presión al sumar un juego en blanco al servicio. En algunos momentos se desordenó ante el agresivo juego del serbio, pero, de momento, pudo reconducir la situación. De hecho, consiguió deshacerse de sus pensamientos negativos para variar más su juego, fortalecer su servicio y obligar al serbio a fallar un poco más.
Y es que por fin el suizo se mostró cómodo en pista y más atrevido para seguir plantándole cara a un oponente que le planteó un juego tan duro desde el inicio. A diferencia del resto de sets, Wawrinka se apuntó juegos en blanco que antes habría sido impensable. Pero debería de remar mucho para encontrar fisuras en el servicio de un Nole que disparó una y otra vez.
Llegados a este punto y, tras haberse asegurado el tie break Djokovic, Wawrinka se vio aprisionado para sacar adelante un juego de lo más tenso. Djokovic dio todo de sí para que el encuentro terminara ahí mismo, pero la fuerza de voluntad de su rival fue más fuerte y lo mandó a la muerte súbita. Momento donde Nole bajó un poco su nivel por primera vez en todo el partido con algunos errores, mientras que el suizo volvió a soñar. Sin embargo, Djokovic es Djokovic y cerró el partido con su servicio. No quiso sorpresas.

