Carlos Alcaraz firmaba una excelente actuación ante Grigor Dimitrov para desquitarse en cierta medida de esas dudas que podían aparecer en su debut. El español, que busca defender título en el Mutua Madrid Open 2023, se enfrentará en octavos de final a Alexander Zverev, su rival en la final de la pasada edición. Consciente de la dureza del reto, Alcaraz hablaba con los medios en rueda de prensa sobre cómo llega al duelo y qué tiene que hacer para ganarle.
Victoria convincente ante Dimitrov
“Hoy ha sido un partido muy completo, he jugado muy bien, con buenas sensaciones. Me he movido bien, le he pegado bien a la bola y, sobre todo, no he perdido mi esencia, que es jugar agresivo, con ganas de dar el golpe y dominando casi todo el rato. Este partido me da muchísima confianza de cara a lo que viene. Nunca he sentido la presión que quizá tenga inconscientemente. No la he notado en ningún momento.
Una reedición de la final del año pasado en octavos con Zverev
“Va a ser totalmente diferente con respecto a la final del año pasado. Él está jugando muy bien, hoy ha pasado por encima a Grenier, que había ganado dos buenos partidos. Vamos a tener que jugar a nuestro mejor nivel. Hemos entrenado ya aquí, me ganó el set de entrenamiento, aunque luego en el partido sea diferente, pero al final todo el mundo sabe lo buen jugador que es Zverev, los grandes golpes que tiene. Vamos a intentar dominar como hemos hecho hoy, intentar hacer nuestro mejor partido al resto y ver lo que pasa. Tengo ganas de medirme contra él.
Me considero un jugador que tiene un buen segundo saque. La pelota bota más con la altura, así que intentamos llevar la iniciativa. Todo el mundo sabe el buen saque que tiene Zverev, tanto con el primero como con el segundo. Trataré de dominar con el saque”.
¿Prefiere jugar de día o de noche?
“Jugar de noche siempre es diferente, a mí me gusta, pero mirando por mí, prefiero de día por los horarios. Tampoco es que haya terminado excesivamente tarde y con todo lo que tengo que hacer me iré a acostar tarde. El descanso no es el más adecuado, aunque no me disgusta jugar de noche”.
Sobre la “Carlosmanía”
“Cuesta normalizar que haya tanta gente no solo en los partidos, sino también en los entrenamientos. Hace tres días era yo el que veía a los más grandes en la grada. Todavía me cuesta un poco normalizarlo, aunque al mismo tiempo me agrada saber que tengo a tanta gente animándome y que me apoya día a día. Es una maravilla”.

