Andrey Rublev consiguió el pasado domingo un gran título después de muchos años intentándolo. El ruso ha sido durante varias temporadas uno de los jugadores más regulares del circuito, pero le faltaba un plus para poder vencer a los mejores y hacerse con un torneo de mayor entidad que los 12 que tenía en su haber hasta la fecha. El Masters 1000 de Montecarlo fue una semana perfecta para Rublev, que además ha visto como el trabajo duro al fin ha dado sus frutos y ha podido hacerse con un título que sobre todo puede servirle para liberarle de presión y poder lidiar con su mayor enemigo, su propia cabeza.
Este resultado ha llegado en el momento ideal, ya que el inicio de temporada del ruso no había sido el ideal y parecía que esta temporada con la generación posterior a él pisando muy fuerte, podía ser la de su salida del top 10. Sin embargo, hay pocos jugadores más completos que el moscovita y que tengan una derecha tan definitiva, por lo que el ruso sabía que todo estaba en su mentalidad y el físico, pues era consciente de que por nivel de tenis estaba más que preparado para ganar un gran torneo.
Por ello Rublev incorporó nueva gente a su equipo y además lo hizo sumando más gente española a su box. En primer lugar, el ruso contrató al preparador físico Marcos Borderías y a Alberto Martín como segundo entrenador, aunque sobre todo le dio un papel principal en el apartado mental, pues estudió psicología y entiende como nadie la importancia de mantener una actitud positiva en pista para tener siempre opciones de victoria.
LAS CLAVES DE SU GRAN AÑO
Tras el título en Montecarlo, ambos entrenadores han charlado con la ATP y han explicado cuáles son las claves por las que Rublev está viviendo ahora un momento tan dulce. En primer lugar, Borderías admitió que cuando le llegó la oferta no se lo podía creer, pues un año antes estaba trabajando con jugadores fuera del top 500. Eso sí, el español no se lo pensó dos veces y se lanzó a esta nueva aventura, ya que además vio en Rublev un gran margen de mejora. “Al contactarme me dijeron que, de los mejores del mundo, a nivel condicional y físico, Andrey era el más justo. Igual es muy bueno en todo, extraordinario. Pero al empezar vi que a nivel coordinativo había margen de mejora. Y en cuanto a velocidad, que se compone de aceleración, deceleración, footwork y fuerza, también se podía trabajar. Especialmente decelerar y footwork. Y la verdad es que ha mejorado mucho. Y seguiremos en ello”, explicó.
De todos modos, lo que más destaca Borderías del ruso es su forma de ser, algo que hace prácticamente cada persona que conoce a Rublev, por lo que no lo pilla a nadie por sorpresa: “Antes de empezar a trabajar ya me habían dicho que él era muy buen chico. Pensé: ‘A ver si sí es así’. Y la verdad es que, como persona, diría que es de lo mejor que te puedes encontrar. En el día a día es increíble. Es súper generoso, altruista y cariñoso con los fans y con nosotros. Siempre nos quiere dar lo mejor”.
MEJORÍA EN EL ASPECTO MENTAL
Por su parte, Alberto Martín se ha convertido en la pieza que necesitaba Rublev para encontrar la calma en pista que muchas veces le faltaba y que tantos partidos le ha hecho perder. De todos modos, el preparador español considera que el ruso no debe renunciar nunca a su temperamento ni a su forma de ser en una cancha de tenis. “La idea es ayudar a Andrey a encontrar el equilibrio entre estar más calmado y no volverse loco a la mínima ocasión, pero él tampoco puede perder la chispa que tiene que lo hace tan bueno ni la agresividad. Él es un jugador que tiene que jugar muy agresivo, y si está muy pasivo y solo empuja la bola, pues no funciona. Con el equipo hablamos esto, de tratar de encontrar este puntito medio. Y, de momento, lo ha estado encontrando", comentó.
El nuevo equipo tiene a Rublev bastante contento, pues le han trasladado el mensaje de que posee armas para ganar a cualquiera, algo que quizás en un pasado le faltó creerse. Es por eso que el jugador de 25 años cree haber encontrado por fin el rumbo para pelear por cada gran título y sobre todo, para no desesperarse cuando no le salen las cosas. “Me gusta la manera en la que estoy trabajando ahora con mi nuevo equipo en cuanto a estado físico, tratamiento, tenis y mentalidad. Siento que este es el camino correcto”, afirmó el ruso.

