En el día de hoy, Novak Djokovic hará su debut en el ATP Banja Luka 2023 ante Luca Van Assche. Más allá del partido, sin embargo, existe cierto halo de preocupación en cierto a la figura del serbio. Los motivos apuntan hacia una articulación con la que tiene un historial un tanto conflictivo: el codo. Las dudas comenzaron el pasado domingo, cuando salieron a la luz fotos de su entrenamiento frente a Matteo Berrettini en las que el serbio se quejaba ostensiblemente del codo de su brazo derecho. A pesar de ello, Nole compitió en Montecarlo, si bien los resultados arrojaron más dudas que certezas: menos de 15 km/h de velocidad de media en su saque con respecto al inicio de temporada y una derecha muy mermada. ¿El típico inicio lento de Nole en arcilla, en un torneo en el que lleva bastantes temporadas sin brillar, o había algo más?
Lo cierto es que la gran mayoría de los aficionados tendieron a optar por la vía de la precaución. No en vano, Nole dejó sensaciones aún peores en su inicio de tierra batida la pasada temporada, revelando poco después una enfermedad de la que se recuperó a tiempo para extraer un buen botín en la superficie en la que más dificultades tiene para ganar hoy en día. Sin embargo, las precauciones y los vendajes en su codo derecho, bastante notables, parecen haber cobrado una nueva dimensión tras el entrenamiento de hoy en la capital de la República de Srpska, del cual se ha filtrado un vídeo en el que Claudio Zimaglia, su preparador físico, ejercitaba específicamente la articulación maltrecha, manteniendo ese imponente vendaje. Después de señalar que "no se encuentra en la condición ideal", solo el propio Novak sabe acerca de sus molestias... pero sí podemos tirar de hemeroteca para responder a una pregunta que muchos han hecho.
This is what happened last sunday in Monte Carlo when Novak Djokovic was practicing with Matteo Berretini #tennis #practice #abacapressagency #novakdjokovic pic.twitter.com/OhEtrEppuR
— corinne dubreuil (@corinnedubreuil) April 14, 2023
EL CODO, LA GRAN PESADILLA DE DJOKOVIC
Y es que a lo largo de las últimas horas, muchísimas personas se han interesado por la situación histórica de una articulación muy complicada para la mayoría de tenistas. Suficientemente conocida es la lesión del 'codo de tenista', un problema con el que grandes estrellas de nuestro deporte se han topado y han terminado desarrollando después de concluir su trayectoria. El codo es, junto a hombros y muñecas, la articulación más delicada para un tenista profesional, que realiza un trabajo vital para sustentar el brazo al completo y que sufre mucho con la actividad profesional. En el caso de Novak Djokovic, es tan importante... que ha sido la única zona que llegó a comprometer su carrera.
Explicar al público los problemas de Nole con el codo en el pasado es la única forma de poder esclarecer los diferentes caminos que pueden abrirse en el futuro, además de dar respuesta a una pregunta recurrente. Como es imposible aportar más datos relevantes sobre la situación actual, centrémonos en el historial pasado. Para ello, es necesario que nos retrotraigamos al año 2016. Novak Djokovic ha alcanzado el Olimpo tenístico tras la conquista de Roland Garros, completando el póker de Grand Slams y firmando el hito más cercano a completar el 'Grand Slam' posible: es el actual campeón defensor de los cuatro Majors del circuito, si bien conquistados en años naturales diferentes. No hay nadie que le tosa: se posa firme sobre la cima tenística ejerciendo una tiranía indiscutible.
Pero el indiscutible derroche físico detrás de ese dominio se empieza a manifestar poco después en un cuerpo maltrecho. La máquina perfecta e infalible empieza a fallar sin que nadie, solo Djokovic y su entorno, lo sepa. 2017 comenzará con resultados inusuales, con derrotas extrañas y un Novak que presenta un aspecto más delgado de lo habitual. Hay algo que le inquieta y que le impide mostrar su mejor nivel. Wimbledon será el punto de ebullición, el principio y el final de todo (luego entenderán el porqué de esta expresión). Djokovic se retira de los cuartos de final ante Tomas Berdych, casi incapaz de sujetar su raqueta. El mundo del tenis empieza a recibir respuestas: el codo de Novak ha dicho basta.
Poco tiempo después, Nole publicó un comunicado oficial en el que anunciaría su decisión de terminar su temporada. Tras consultar con numerosos especialistas, tanto en Serbia como por todo el mundo, entiende que esta lesión necesita descanso. "Un descanso prolongado de este deporte es inevitable. Haré todo lo necesario para recuperarme, utilizaré este tiempo para fortalecer mi cuerpo y para entrenar ciertos aspectos que mi hoja de ruta tan ocupada no me han permitido en los últimos meses". Este parón coincide, además, con el nacimiento de su segunda hija, Tara, en septiembre; por si fuese poco, la estructura del equipo de Nole cambia por completo, con la presencia de Andre Agassi y Radek Stepanek en su banquillo. Corren nuevos vientos en Belgrado.
Llegó 2018 y Nole estaba deseoso de volver a la competición. Sabíamos poco de él, solo que había utilizado aquellos meses para recuperarse de su dolencia. Llegaba a Australia decidido a volver a la élite, pero verle jugar supuso un shock total. El brazo derecho comparecía absolutamente vendado, como si las molestias no se hubiesen esfumado aún, y la derrota ante Hyeon Chung en octavos de final fue la gota que colmó el vaso. ¿Qué pasaba con Nole? ¿De verdad se había tomado un parón de seis meses y seguíamos en el mismo punto muerto del verano de 2017?
Aquel encuentro fue un shock para Djokovic. Semanas después, Nole viaja a Suiza para tomar la decisión que cambiaría el resto de su carrera. Se opera de la lesión en el codo, si bien no especifica qué procedimiento sigue. Los rumores, según Blick, indican a un trozo de hueso suelto que se removió durante la operación. Nole nunca ha dado detalles sobre aquel instante, si bien tardó poco en confesar a sus seguidores que era momento de pasar por el quirófano. "Hace unos días, acepté con mi equipo llevar a cabo una pequeña intervención médica en mi codo. Ahora parece que estoy en el camino correcto hacia la recuperación. Llevo con esta lesión desde hace dos años, y durante este tiempo he visto a muchos médicos. Me tomé seis meses de parón esperando volver recuperado este año, pero por desgracia aún sentía dolor".
Yesterday Novak Djokovic had surgery on his right hand in Switzerland. Source Blick. pic.twitter.com/OnIWHAm06b
— chiara gambuzza (@ChiaraGamTWI) February 2, 2018
UN MOMENTO QUE CAMBIÓ SU VIDA
A partir de ahí, todo lo que viene a continuación ya es historia del tenis y del deporte. Djokovic volvió a conquistar todos los territorios habidos y por haber, rompiendo récords que parecían inalcanzables y convirtiéndose, junto a Rafa Nadal, en el tenista más veces ganador de Grand Slams. ¿Y el codo? Jamás se volvieron a atisbar problemas con esta articulación en un Djokovic renovado, que ha sufrido de algunas molestias menores en otras zonas del cuerpo, pero nunca con la gravedad y relevancia de aquel calvario que concluyó en una pequeña sala de Suiza. ¿O no?
Años después, el serbio confesó que había tratado de recuperarse de aquella lesión apelando a métodos naturales, métodos que se alinean con su filosofía de vida, basada en un enfoque holístico en el que los remedios naturales cobran una gran importancia. Novak confesó que "lloró durante varios días" después de ser operado, sintiendo que "se había traicionado a sí mismo" y llegando a confesar que "jamás querría volver a verse en la situación de volver a tener una operación en toda su carrera". En los primeros meses de 2018, Jelena, su mujer, llegó a confesar que Nole pensó en la retirada. "La decisión de operarse fue importantísima. Parecía que él había enterrado una parte de sí mismo con la operación. Me dijo que se había terminado, que no iba a jugar nunca más al tenis, que ya no se divertía y que se había acabado", confesó una Jelena a la que Nole atribuyó como un apoyo "crucial" en el periodo de recuperación.
Al final, Novak aceptó sus actos y tomó el camino del agradecimiento, evadiendo esas emociones negativas que llegaron a presentar un enorme conflicto dentro de su ser. Aquella operación acabaría por definir su destino, permitiéndole continuar con su carrera completamente sano y recuperado. El codo constituyó la gran lesión de Djokovic, la zona que puso en peligro su continuidad como jugador de tenis, una pesadilla que jamás querrá recordar y que se cierne como una pequeña nube negra sobre el futuro de Nole en estos momentos. Solo él sabe la gravedad de sus molestias, pero lo que es seguro es que andará con pies de plomo tras repasar un contexto que, finalmente, terminó por convertirse en un capítulo más de una de las historias más legendarias de este deporte.

