Ni siquiera logrando una victoria, entregando apenas cinco juegos y avanzando a octavos de final del Masters 1000 de Montecarlo ha sido suficiente para que Daniil Medvedev no emitiera su propia definición de lo que representa jugar sobre tierra batida. Una superficie que no le gusta, ya lo sabemos, aunque esta vez definió su parecer con bastante gracia: "Cada rebote es un mal bote, e incluso cuando es un buen bote, esperas un mal bote", confesó el ruso en la entrevista a pie de pista tras superar a Sonego. Un personaje necesario.
'Every bounce is a bad bounce, and even when it's a good bounce, you are expecting a bad bounce'@DaniilMedwed's definition of clay --#RolexMonteCarloMasters pic.twitter.com/QCW87DQGeh

