Es posible que un gran número de aficionados al tenis jamás hubieran escuchado el nombre de Ivan Gakhov antes del día de hoy. Los aficionados al circuito ATP Challenger sí que serán familiares con él, pero jamás había tenido el ruso tantos ojos encima como los que sentirá en el día de hoy. Por delante, claro, uno de esos partidos con los que sueñas cuando eres pequeño. Un partido que da sentido a todo el trabajo y esfuerzo previo, una barrera personal muy simbólica que queda totalmente derribada. Llegados a este punto, ¿por qué no soñar con más? ¿Por qué no pensar que Gakhov puede derrotar hoy a Novak Djokovic? Antes de ver la velada de hoy en el ATP Masters 1000 Montecarlo 2023, vayamos por partes.
Del nacido en Moscú allá por 1996 se pueden decir muchísimas cosas. Como cada jugador entre los 300 o 400 primeros del mundo, esconde una historia curiosa y con varios giros de guion inesperados. A sus 26 años, 2023 se está confirmando como su temporada de eclosión en el circuito, tras un 2022 utilizado como trampolín en el que subió más de 150 puestos en el ranking. Sin embargo, antes de llegar aquí su viaje no ha sido nada fácil. Del tenis se enamoró viendo el duelo entre su compatriota Marat Safin y Roger Federer, allá por 2005, en el Open de Australia. "Fue el partido que me hizo enamorarme de este deporte", afirma Gakhov. Un amor que no se consolidó... hasta llegar a España.
Y es que nuestro país es la segunda casa de Ivan. Aquí se mudó con 14 años, instalándose en Gandía. En la costa valenciana, semillero de grandes tenistas a nivel nacional, pasó buena parte de su adolescencia y de sus primeros años como profesional, en los que se destacó como un zurdo muy peligroso, con un tenis muy 'terrícola' y una derecha con efecto que hacía estragos. Lo que Gakhov no se esperaba fue un revés que lo cambiaría todo: en 2015, con solo 19 años, fue inhabilitado por la ITF por saltarse el reglamento antidopaje. Ivan no había dado a conocer su paradero hasta en tres ocasiones (importante para poder hacer controles sin previo aviso), lo que suponía una brecha del reglamento. A pesar de escudarse en su desconocimiento de estas instrucciones y el uso de la aplicación por la que se notifica a la Federación, Gakhov recibió un importante castigo.
Tras bajar a los infiernos, su subida al cielo no ha estado exenta de espinas en su camino. Ivan tardó mucho en establecerse a nivel Challenger, dando el siguiente nivel al mudarse a Barcelona, donde trabaja con hombres que saben mucho de este deporte. Miguel Sánchez (que le acompaña en Montecarlo), Salvador Navarro o Iván Muguruza forman parte de su equipo, un equipo que le ha visto crecer hasta el punto de conquistar su primer Challenger hace apenas un par de semanas, en Girona. Tras meses de sufrimiento y de trabajo en la sombra, Gakhov, un fanático declarado del Real Madrid y de la Fórmula 1, vivirá en el Principado el mayor premio posible... a pesar de que llegar hasta aquí no ha sido fácil.
UNA HISTORIA ROCAMBOLESCA
Porque Gakhov, teóricamente, no debería estar disputando este torneo. Estaba muy abajo en la lista de 'Alternates' y necesitaba de muchísimas bajas para simplemente disputar la fase previa. Sus sueños se cumplieron gracias al desarrollo de los torneos de la semana pasada, incluyendo las tremendas lluvias en Houston y la aparición de varios secundarios de lujo en Marrakech. Yannick Hanfmann, Roberto Carballés, Alexandre Muller y Quentin Halys, aún inmersos en varios eventos, no llegaron a tiempo para firmar. El ruso fue la última entrada directa a la fase previa a pesar de encontrarse fuera del top-150. A partir de ahí, tocó volar: triunfos ante Adrian Mannarino y Luca Van Assche precedieron su primera victoria ATP de toda su carrera ante Mackenzie McDonald, en primera ronda. Un botín preciado para un tipo que supo esperar... y aprovechar su golpe de suerte.
Solo unas horas después, tras haber aterrizado en Montecarlo a las 8 de la mañana del día de su primer partido, Gakhov tendrá como premio enfrentarse a su ídolo. Y es que Novak Djokovic es su jugador favorito, a quien ha seguido a lo largo de la última década y a quien sin dudas hubiera elegido enfrentar en un duelo así. "Ahora mismo estoy sin palabras. Todavía no me lo creo. Es muy difícil comprender lo que ha pasado en los últimos días. No importa ni el dinero ni los puntos: la mayor recompensa es enfrentarme al más grande de la historia. Eso es lo mejor que me podía pasar", afirma emocionado el moscovita, que explicó cómo enfocará el partido y desveló su predilección por Djokovic en palabras con la ATP.
"Me encanta Novak, siempre le he animado. Ha jugado partidos de locura ante Rafa y Roger, así que es un honor para mí enfrentarme a él. Sin embargo, intentaré jugar contra él como si fuese otro partido cualquiera, con todo el respeto del mundo, claro. Mi entrenador estará conmigo y le estudiaremos como si se tratara de cualquier otro tenista. Somos humanos, eso lo sé. A veces pienso que Novak no lo es, pero todo el mundo tiene puntos débiles e intentaremos encontrarlos y averiguar qué es lo que funciona mejor", señala Gakhov, que comparte también anécdotas curiosas que le relacionan con el resto de jugadores rusos del circuito.
"Rublev me ayudó el año pasado con algo de ropa, porque no tengo ningún patrocinador en ese aspecto. Daniil (Medvedev) es un muy buen amigo y jugamos juntos a varios juegos a través del móvil o de la PlayStation. Karen (Khachanov) me ha felicitado aquí después de cada victoria, así que tenemos una buena amistad entre nosotros. Con Daniil juego mucho al Fantasy de la Premier League, jugamos con varios amigos y seguimos mucho la liga. Tiene la misma pasión sin jugarse nada en este juego que la que tiene en la pista, su espíritu de lucha es impresionante. Siempre quiere ganar y disfruta de cada momento", señala Gakhov, emocionado. Hoy vivirá su mayor momento en una pista de tenis hasta la fecha. ¿Será el primero de muchos?

