Alexander Zverev fue víctima de uno de los episodios más desafortunados y desagradables del planeta tenis en la pasada temporada. Semifinales de Roland Garros 2022: el germano llega sumido en una bestial ola de confianza tras derrotar al chico de moda, un Carlos Alcaraz al que anuló en cuatro mangas para templar los ánimos de los aficionados del murciano. El máximo desafío, sin embargo, estaba en semifinales. Tocaba medirse ante el Rey de París, un Rafael Nadal que venía de firmar una actuación sobresaliente, de esas 'marca de la casa', en los cuartos de final ante Novak Djokovic de los que todo el mundo habló.
Día gris, lluvia y techo sobre la Philippe Chatrier. La pelota de Rafa perdía viveza en sus impactos y los golpes planos de Sasha resonaban en la arcilla parisina. La superioridad desde el fondo de la pista de poco sirve si no eres capaz de sumar los puntos importantes, lección que aprendió Zverev en un primer set en el que desaprovechó múltiples bolas de set. Cuando el segundo se acercaba a una conclusión parecida, con un germano bastante fresco a nivel físico y un Nadal que no lo estaba pasando nada bien, llegó el momento que lo cambió todo. Alexander se desplazó hacia su derecha para perseguir un golpe de Rafa y, al apoyar la pierna diestra, sufrió una torcedura de tobillo realmente aparatosa que acabaría por convertirse en rotura de varios ligamentos. La imagen que quedó de aquel partido, claro, fue la de un Sascha derruido que se marchó de la Chatrier en silla de ruedas.
Ha pasado casi un año de aquella postal y Zverev no tiene dudas al ser preguntado sobre aquel día. Lo confesaba a los micrófonos de Eurosport: sí, se veía plenamente capacitado de derrocar a Nadal si esa maldita torcedura no hubiese llegado. Mientras trata de volver a aquel estado de forma en cada torneo que disputa, el de Hamburgo reivindicó su nivel en aquel torneo. "Sí, por alguna razón pensaba que le podía ganar. No quiero sonar arrogante: Rafa es, obviamente, el mejor jugador que jamás ha jugado en esa superficie, así que nunca se sabe qué podría haber pasado. No se sabe qué podría haber pasado en aquel partido: si no me lesiono, por supuesto que también podría haber perdido ese partido. Él podría haber sumado su 14º Grand Slam igualmente", concluye un Zverev que es plenamente consciente de que ni mucho menos era una tarea sencilla.
Eso no quiere decir, claro, que no se viese como ganador aquel día. "Sentía que estaba desplegando el mejor tenis que jamás he jugado en tierra batida. Por alguna razón, me parecía que, al menos, podía competir de tú a tú con él, que es lo que estaba haciendo. Es evidente que el resultado final de un partido también depende de pequeños detalles, pero sentía verdaderamente que aquella podría haber sido mi semana", confiesa sin pudor el germano, que acabó en el dique seco durante el resto de la temporada 2022 y sumó nuevas lesiones a finales de aquella temporada, retrasando su reaparición en el circuito hasta el inicio de esta temporada.
RECUPERARSE DE LESIONES, TAREA NADA FÁCIL
Sobre ello también quiso charlar Sascha, dando su punto de vista en lo que a la recuperación de una lesión grave se refiere. "Rafa y Roger son diferentes. Vuelven de una lesión y empiezan a ganar torneos inmediatamente. No sé cómo pueden hacerlo, pero lo han hecho durante 20 años. Yo necesitaba tiempo, pero también pienso que mi lesión fue un poco diferente. Fui incapaz de caminar durante dos meses. Debes interiorizar tus movimientos de nuevo, aprender a caminar y a correr de nuevo. Todos estos son factores que pueden afectar a tu tenis. No creo que se me pueda comparar con Rafa, porque Rafa vuelve y empieza a ganar partidos no solo contra todos, sino haciéndolo con un 6-0, 6-1 o 6-2".

