La jugadora tunecina, Ons Jabeur, ya está en semifinales del WTA 500 de Charleston tras imponerse a la rusa Anna Kalinskaya. El marcador iba 6-0 4-1 a favor de Jabeur cuando su rival se retiró debido a una lesión. Y es que de lesiones sabe la tunecina, que tuvo que ser operada en febrero por problemas en la rodilla. Reapareció en el ‘Sunshine Double’, pero no pudo sentirse del todo cómoda. Ahora, muestra una gran confianza en si misma y se verá las caras con Daria Kasatkina. Jabeur pasó por Tennis Channel para charlar sobre su lesión, sobre el impacto de la mentalidad en ese proceso de recuperación y sobre su propósito más allá del tenis.
“Creo que he jugado muy bien. Vi que ella estaba un poco lesionada, pero es una jugadora increíble. Azarenka y Cornet la cansaron mucho, así que tuvo unos partidos muy complicados. Estoy contenta de haberme mantenido enfocada. Creo que lo hice todo perfecto, por lo que no creo que mi entrenador tenga muchas cosas malas que decir”.
Sobre si debió reaparecer en Indian Wells y Miami
“En Indian Wells y Miami no estaba preparada para volver al circuito. Quizá fue muy pronto para volver porque no me sentía completamente bien. Mi partido en Miami fue muy duro, estaba muy emocional y rompí mi raqueta. Pero tuve una gran charla con mi equipo y soy muy afortunada porque ellos fueron muy comprensivos. Ahora juego en tierra que me encanta y eso ayuda. Estoy muy contenta de encontrar mi camino porque fue muy estresante venir. Pero el amor de la gente aquí me anima para hacerlo bien”.
¿No jugar al 100% afectó en su mentalidad?
“Afectó realmente a mi confianza. El hecho de tener que confiar en mi cuerpo fue muy difícil. No sabía si sería capaz de llevarlo hacia adelante o no. Los tenistas queremos más y más, no sabemos cuando parar, no sabemos cuando recuperarnos y después volver más fuertes. Siempre tenemos hambre de competir. Para mi la clave fue tener un mental coaching, meditar mucho y alinear mis chakras. Eso realmente me ayuda y me siento más fuerte”.
“Creo que cada lesión está conectada emocionalmente con algo en tu vida. Por un lado, está la parte física y, por otro, la emocional. Tu cuerpo te está diciendo que algo está yendo mal y tienes que arreglarlo”.
Sobre la organización de los torneos
“Debería de tener más cuidado con el calendario. Para mi fue muy duro no jugar en Dubái y Doha porque emocionalmente estoy muy conectada con esos torneos. Aunque estoy contenta de haber tomado esa decisión y no haber jugado. Lo mejor para mi ahora es no pensar mucho en el ranking porque pones mucha presión en ti misma”.
Sobre las relaciones entre las tenistas
“A veces los tenistas olvidamos que somos seres humanos. Y esto solo es un torneo y es solo tenis. A veces se lo toman personal y, probablemente a veces ni saluden. Para mi cuando un partido se acaba, podemos bromear sobre ello e ir a cenar. No todos son así, pero creo que ahora eso va a cambiar. Antes todos eran simpáticos, ahora en ciertos momentos hay momentos tensos entre jugadores. La paz y el amor deberían estar en todas partes, hay cosas peores en esta vida”.
¿Su propósito más allá del tenis?
“Golpear la bola no es suficiente para mi o ganar solo por mi misma. Venir aquí o ganar un Grand Slam no es solo coger el dinero e irte a casa, sino enseñar a la generación joven que puedes hacerlo lo crea la gente o no. Lo mas importante es creer en ti mismo y hacer el bien. Yo estoy intentando tener mi propia fundación para ayudar a Túnez a ser mejor y promocionar más el deporte allí. Creo que, si la gente hace más deporte, la violencia será menor y la generación joven probablemente tomará menos drogas. El deporte da paz y quiero dar un buen ejemplo”.

