Hace apenas unos días, Andrey Rublev comentaba que el aspecto emocional era su talón de Aquiles. Controlar la mente y no dejarse llevar por sus frustraciones en mitad de un partido siempre fueron una tarea difícil para el ruso, al que hemos visto en multitud de ocasiones golpearse a sí mismo o a la raqueta, incapaz de manejar los altibajos que aparecen en un encuentro. El moscovita busca progresar y evolucionar constantemente y, para ello, ha sumado a su equipo una pieza muy interesante que busca ayudarle en este tema. Se trata de Alberto 'Beto' Martín, alguien a quien multitud de seguidores al tenis de hace un par de décadas recordarán.
El español llegó a ganar más de 200 partidos a nivel ATP, fue #34 del mundo, conquistó tres títulos ATP y tiene en su haber un triunfo ante un número uno (Lleyton Hewitt). Pero no queda ahí la cosa: hace apenas unos meses se sacó la carrera de Psicología en la Universidad de Barcelona, sumando un master en la materia. Un currículum envidiable que le hizo ser hasta hace muy poco el entrenador principal de la suiza Jil Teichmann. Juntos dieron un salto de calidad de varios quilates, proceso que quiere imitar en un Rublev que avista cotas más altas pero, hasta el momento, inalcanzables. ¿Quién mejor para calmar sus demonios mentales que un psicólogo con plena experiencia en la materia?
Pero es el propio Beto quien le cuenta a ATP los entresijos de su trabajo con Andrey, una colaboración que comenzó hace muy poco. El catalán conoció a Andrey a través de su entrenador, Fernando Vicente, y comenzó a viajar como parte de su equipo de trabajo en la gira de Doha y Dubái. La cosa salió bien, afianzando su presencia ahora en un Miami Open 2023 en el que 'Rublo' ya se encuentra en octavos de final, completando un rompecabezas integrado por el propio Fer y por Galo Blanco (su mánager). Pero, ¿por qué Rublev? ¿Qué hace especial a este tipo?: "Es muy cálido, muy tranquilo. Andrey hace cosas que apenas he visto en mi vida. Es capaz de firmar a todo el mundo tras salir de un entreno, llegando a estar hasta 45 minutos para firmar, como pasó en Dubái recientemente. Él afirma que es parte de su legado, de lo que le gustaría representar. Quiere que los aficionados estén contentos con él, y lo respetamos".
La parte humana de Rublev no solo brilla de cara al público. Beto deja claro que el ruso es uno de los jugadores más queridos del vestuario, y muestras de ello no han faltado, como la curiosa charla que dejó hace un par de días con un Carlos Alcaraz que sonreía de oreja a oreja hablando con él. Otro de los aspectos diferenciales de Andrey, según Martín, es el hecho de que haya lanzado su propia marca de ropa, con un eslogan que habla por sí solo: 'Play for the kids, play for the light'. Si bien Fernando Vicente sigue ejerciendo como coach principal, Alberto no tiene tapujos en hacer un análisis de los aspectos que Rublev aún debe mejorar.
"Debe encontrar el equilibrio entre la calma y no volverse loco a las primeras de cambio, si bien no puede perder la chispa que le caracteriza. Es alguien que debe jugar un tenis muy agresivo: si está pasivo y solo empuja la bola, no funciona. Buscamos encontrar ese punto medio, y en Miami lo hemos conseguido. Estamos contentos con los resultados", sentencia el exjugador, que deja claro que no es él quien lleva la voz cantante en la pista, interfiriendo "con algún mínimo gesto", como mucho, en los instantes de ebullición del Rublev más temperamental.
OBJETIVO: SEGUIR MEJORANDO
Afirma Beto que su experiencia como jugador, quizás, es lo que más pueda aportar a Rublev. Incluso por encima de su aprendizaje y conocimiento sobre el área psicológica. Más allá de eso, si en algo coinciden todas las piezas de su equipo de trabajo es que el ruso busca mejorar de forma constante, sin ponerse metas específicas, simplemente esperando una evolución que ya traerá consigo resultados. "El objetivo es dar un salto hacia delante, Andrey lleva años muy buenos y es top-10, pero el objetivo es mejorar para conseguir más resultados. Si lo conseguimos, tendremos opciones de conseguir los objetivos", confiesa Beto. Jannik Sinner será la próxima estación para un tren que trae consigo un nuevo vagón... y que quiere dar un salto de calidad importante.

