El tenis es un deporte de fallos donde normalmente el más ordenado se suele llevar la victoria. La final femenina de Indian Wells 2023 fue una muestra de ello y Elena Rybakina supo contener mejor sus nervios y no salirse del guion de partido que tenía en mente, lo que la ha llevado a conseguir su primera victoria sobre Aryna Sabalenka (7-6 y 6-4) y además levantar su primer título de la categoría 1000 en un encuentro sin brillo, pero en el que la calma de la kazaja le hizo saber aprovechar el caos que fue su rival en esta gran final.
El partido arrancó con la bielorrusa más activa, que nada más empezar tuvo la primera oportunidad de break, que la salvó Rybakina con un gran servicio. Ese primer juego, que terminó cayendo de lado de la kazaja, fue la muestra perfecta de lo que íbamos a ver en esta final. Muchos servicios, tiros potentes y prácticamente ningún intercambio. También sufrió Sabalenka para mantener su primer turno de saque, pero el servicio -que iba a ser su aliado y su enemigo duranre el partido- la salvó de este primer apuro.
La manga siguió sorprendiendo porque ambas sufrían al servicio, pero lo conseguían sacar adelante, aunque Sabalenka empezó a cometer una infinidad de dobles faltas que impedían que jugara suelta. Sin embargo, la primera en hacerse con un break fue ella, que dio el primer golpe al partido. Poco le iba a durar la alegría, pues hoy era uno de esos días donde la tenista de Minsk regalaba y regalaba puntos con dobles faltas, lo que llevó a la kazaja a recuperar el break en el octavo juego del set, cuando los nervios empezaron a aparecer para no irse ya en ningún momento de este primer capítulo.
No sin sufrimiento, Sabalenka consiguió llevar el primer set al desempate, un tiebreak que dejó perplejos a todos los allí presentes. Ambas jugadoras tuvieron numerosas oportunidades y alternaban grandes puntos con errores de bulto que impedían que ninguna cerrase la manga. La bielorrusa tuvo dos opciones con su saque -ambas acabaron en doble falta- y Rybakina tuvo tres, una de ellas desperdiciada con doble falta y otra con un buen ganador de su rival. No obstante, a la tercera fue la vencida y se apuntó un set donde los errores habían sido más protagonistas que los aciertos, destacando sobre todo los 10 puntos que regaló Sabalenka con doble falta.
GOLPE ANÍMICO PARA SABALENKA
Perder el set de esa forma dejó muy tocada a la bielorrusa, que cedió su servicio nada más empezar la segunda manga y vio en un abrir y cerrar de ojos como había pasado de tener el partido encarrilado a tener una cuesta arriba muy dificil de escalar. Lo intentó, y cerca estuvo de recuperar ese quiebre, pero nuevamente las precipitaciones y los fallos hicieron que los dos break points que tuvo Sabalenka para poner el 2-2 se esfumasen en nada. A partir de ahí, todo fue rodado para Rybakina, que era quien mandaba tanto en el marcador como en la pista, pues su rival se metió en una espiral de fallos que solamente era capaz de salvar gracias a sus potentes servicios, que en este set sí que funcionaban y las dobles faltas no aparecían.
A pesar de que su servicio estuviese yendo mejor, el fondo de pista era el que mandaba y ahí la kazaja era dueña y señora e incluso consiguió un segundo break para poner un 5-2 que dejaba el partido visto para sentencia. Sin embargo, todavía no estaba todo dicho y cuando Rybakina tenía todo para ganar, Sabalenka reaccionó y encadenó ocho puntos seguidos para poner el 5-4 y volver a poner la pelota en el tejado de su rival, que ahora afrontaba este turno de cierre con muchos más nervios. Ahí supo dejar a un lado sus dudas y con grandes servicios consiguió su primera victoria sobre Sabalenka, llevarse la final y conquistar su primer WTA 1000.

