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Alcaraz: “Sigo queriendo hacer realidad mi sueño, aunque ya lo he conseguido”

Carlos Alcaraz explica en una entrevista más profunda y personal lo que pudo haberle pasado después de levantar el trofeo del US Open: falta de aspiración.

Carlos Alcaraz. Foto: Getty

Tocar la cima con tan solo 18 años no debe ser fácil. Después de haber sido número uno durante algunas semanas y tras levantar su primer Grand Slam en el US Open, Carlos Alcaraz se abre ahora en una entrevista para VOGUE en la que muestra su lado más personal. En ella, el español habla sobre el aspecto económico de su carrera, su evolución en la parte mental y el proceso que tuvo que vivir tras su mayor éxito.

¿Quién le lleva las cuentas?

“Mi padre se encarga de eso. Soy bastante joven y tengo mis caprichos, pero soy muy natural, normal y humilde. No me fijo mucho en las marcas ni en los coches. Si me gusta algo, intento comprarlo, pero al final mi padre se ocupa de todo eso. Soy un fanático de las zapatillas Nike, hay modelos que son exclusivos y difíciles de encontrar. Quiero tener una gran colección, ese es mi objetivo. Ahora tengo 20”, explica el español.

Isabel Balaguer, su psicóloga, y el cambio mental

“Me ha ayudado mucho, estaba algo desorientado. No controlaba bien mis emociones, me cabreaba mucho. Cuando tenía 15/16 años rompía bastantes raquetas y eso ponía en riesgo mi juego. Sabía que tenía que mejorar en ese aspecto. Gracias a Isabel lo he conseguido. Sentirme tranquilo durante un año tan exigente es fundamental. Y desde mi punto de vista, es crucial salir a la pista sonriendo, sintiéndome feliz”.

La ausencia de aspiración tras el US Open

“Tú eres quien mejor conoce tu propio cuerpo. Sé cuáles son mis límites, cuándo tengo que parar, cuándo tengo que esforzarme. He aprendido a hacerlo. Es mejor parar a tiempo para recuperarse lo antes posible. Parar a tiempo también es una victoria. Tuve una mala racha después de ganar el US Open. Parece que me lo estoy inventando, realmente disfruté mucho ese momento, pero la verdad es que cuando tuve que volver a competir, volví a sentir el estrés. Quizá no asimilé del todo lo que había pasado, o quizá, instintivamente, perdí un poco la esperanza.

Cuando vi que había conseguido lo que había soñado desde pequeño, esa aspiración se atenúo un poco. Eso fue duro, porque nadie lo estaba disfrutando, ni yo en la pista, ni Juanki al verme falto de chispa. Me pregunté a mí mismo: ¿A dónde voy ahora?’ Lo que han hecho Rafa, Roger y Djokovic es casi imposible. No solo ganar, sino seguir queriendo ganar. Creo que cuando ganas tu primer Grand Slam te das cuenta de lo complicado que es. Yo voy a seguir queriendo hacer realidad mi sueño, aunque ya lo he conseguido”.