Carlos Alcaraz está como un niño con zapatos nuevos. Su estancia en el ATP Buenos Aires 2023 está llenándole de noticias más que positivas, con un regreso al circuito marcado por la lluvia de masas que se está dando en una plaza que lo ha acogido como su hijo pródigo. Más allá del caluroso recibimiento, las sensaciones en la pista están respaldando la ola de positivismo que parece desatarse en torno a Carlos. En su primer torneo en un 2023 de consolidación en la élite, el murciano nos llenó de noticias positivas, especialmente gracias a un segundo set en el que Dusan Lajovic poco pudo hacer para contrarrestar el temporal de golpes del de El Palmar, que encontró y soltó su derecha como hacía mucho tiempo que no lograba (6-4, 6-2).
Y eso que el primer set dejó tantas luces como sombras, especialmente por un aspecto que ni mucho menos brilló: el saque. Las condiciones de la pista porteña, tras un día de bajas temperaturas y lluvia, no ayudaron en ningún momento al jugador encargado de iniciar los puntos. Aun así, los porcentajes del murciano eran muy mejorables, incapaz de llegar al 50% de puntos ganados con el primer saque e insistiendo en demasía al lado del revés, una táctica que Lajovic comenzó a anticipar, ajustando mejor sus restos. Los envíos con profundidad llegaron a atenazar a Carlos, que sintió algo de prisas y comenzó a inflarse de errores no forzados. Del 3-0 inicial (Dusan comenzó en fuera de juego) pasamos al 4-4 en un abrir y cerrar de ojos.
Eso sí, era momento para que el golpe definitivo hiciese acto de presencia en el día de hoy. Cuando el partido parecía haberse igualado y Carlitos más lo necesitaba, su derecha empezó a soltar fuego, a mostrar esos destellos que nos encandilaron en la primera mitad del 2022. Tras una primera media hora en la que no consiguió encontrar el balance correcto, un par de grandes drives paralelos colmaron a Alcaraz de confianza, aprovechando la inercia positiva y consiguiendo una rotura definitiva que no solo hizo mucha mella en la moral de su contrincante, sino que llenó de confianza a su tenis y le permitió desatar su mejor versión.
UN SEGUNDO SET IMPERIAL
Si echábamos de menos a ese Carlos que entra en estado de ebullución, el segundo set el partido de hoy nos volvió a ofrecer una ventana al pasado más reciente. De menos a más en todo momento, el de El Palmar arrancó con otro break. Con su presa herida, Carlos aceleró y no dio tiempo a Dusan de ni tan siquiera pensar en una improbable remontada. Aumentó considerablemente su porcentaje de puntos ganados con el primero (rozando el 70% al final del encuentro) y empezó a ser letal con la derecha. De todos los colores y de todas las maneras: cruzadas, paralelas, con la invertida, incorporando la dejada al repertorio... el final fue un rayo de esperanza para todos los aficionados del murciano, que vieron cómo Carlos se refuerza de confianza merced a unos golpes que vuelven a morder. Tras colocar el 6-2 definitivo, la sensación es que Alcaraz va a más, que su hambre por seguir escribiendo su propia historia no ha finalizado y que, dentro de la cierta irregularidad esperable tras tres meses de parón, su inicio de 2023 es un aprobado con nota. Francisco Cerúndolo o Bernabé Zapata serán su próximo rival en semifinales.

