La realidad puede verse desvirtuada cuando solo nos fijamos en la élite del deporte y corremos el riesgo de perder el enfoque. Juan Pablo Varillas no lo ha hecho y es consciente del enorme esfuerzo y sacrificio que ha tenido que hacer durante años para empezar a recoger los frutos. Ser tenista en Perú es una tarea titánica y casi heroica, dadas las dificultades socioeconómicas del país, la inestabilidad poítica y la gran inversión que se requiere para poder desplazarse por Sudamérica hasta labrarse un hueco y dar el salto a otros continentes. Prueba de ellos es que tan solo hay cuatro peruanos en el top-500 y todo indica que el país andino tendrá presencia algo más que intermitente entre los 100 mejores del mundo, si Varillas sigue progresando de la manera en que lo está haciendo. Tras ganar a Thiem en el ATP 250 Buenos Aires 2023, reflexiona en ESPN y ElComercio sobre su momento vital y profesional.
"Esta es la victoria más grande de mi carrera. Ser capaz de vencer a un jugador como Dominic y sobreponerme a las condiciones de lluvia y viento en que hemos competido, significa muchísimo para mí", aseveraba un hombre que quiere dar el salto definitivo a los torneos ATP, abandonando un ATP Challenger Tour que ha sido su lanzadera y al que parecía condenado a permanecer de forma sempiterna. Sin embargo, cuando ya muchos no esperaban su eclosión, el peruano ha roto moldes, pisando el top-100 por primera vez en su carrera en este 2023 y disputando dos cuadros finales de Grand Slam. En ellos, puso en aprietos a Aliassime y Zverev, llevándoles a la quinta manga y poniendo de manifiesto su tenis completo y carácter aguerrido.
Varillas ha disputado dos partidos de Grand Slam y perdió ambos en cinco mangas ante Aliassime y Zverev
Cuestionado por su progresión y orgullo nacional, el peruano se muestra claro. "Poco a poco voy haciendo mi camino, mejorando progresivamente y sintiéndome con más confianza. Es un orgullo dar presencia a Perú en grandes torneos y sentir que no solo juego por mí, sino también por mi país, me motiva aún más", admite Juanpa. "El circuito ATP está muy competitivo, una mala racha te puede condenar, pero una buena dinámica también te sube muchas posiciones. Mi prioridad es sumar puntos en el ranking ATP para no tener que jugar muchas más fases previas", reconoce un hombre cuyos triunfos en Buenos Aires le aseguran salir entre los 90 primeros del mundo y embolsarse cantidades monetarias nada desdeñables.
"Sé que soy un gran afortunado por poder vivir del tenis ya que es algo que muy pocos consiguen. Estoy en un gran momento de forma, tengo más variantes en mi juego, he mejorado mi condición física y la verdad es que no me quiero conformar. Estoy haciendo realidad mis sueños y quiero aprovechar cada oportunidad que tenga para seguir mejorando", admite un Juan Pablo Varillas que promete emociones fuertes en toda esta gira sudamericana de tierra batida, habiéndose inscrito también a los torneos de Río de Janeiro y Santiago de Chile. Su ejemplo puede inspirar a muchos jóvenes de su país y hacer que el tenis siga creciendo y se popularice en un país necesitado de referentes y de noticias positivas que incrementen el orgullo nacional.

