Esta misma noche darán comienzo las WTA Finals 2022 en Fort Worth, último torneo individual de la temporada femenina. Será en Texas, donde se celebrará la 51º edición de un evento histórico que nos ha dejado multitud de relatos, diferentes campeonas y un buen saco de curiosidades. Antes de que Maria Sakkari, Jessica Pegula, Iga Swiatek y compañía desenfunden sus raquetas, os recomendamos que os perdáis a lo largo de un artículo súper interesante elaborado por la WTA donde destacan los datos más atractivos del certamen. Nosotros los hemos querido rescatar y añadir alguno extra.
CIUDADES. Forth Worth será la 12ª ciudad anfitriona de la historia del evento, aunque no será la primera vez en Estados Unidos, ya que el torneo pasó anteriormente por Boca Ratón (1972, 1973), Los Ángeles (1974-1976, 2002-2005), Nueva York (1977, 1979-2000) y Oakland (1978). De hecho, no fue hasta el 2001 (Múnich) cuando las WTA Finals se celebraron por primera vez en un territorio que no fuera el estadounidense, abriéndose paso por Europa (Madrid, Estambul), Asia (Doha, Singapur, Shenzen) e incluso Latinoamérica (Guadalajara).
SUPERFICIES. Todos damos por hecho que el último concurso de la temporada se celebra en pista dura, pero no siempre fue así. ¿Sabían que las dos primeras ediciones en Boca Ratón se jugaron sobre tierra batida? También tuvo su época de jugarse sobre alfombra (1974-2000). Por último, en la temporada 2001 se impuso la condición de jugarse bajo techo, aunque esta última regla no se cumplió en los años de Doha (2008-2010) ni la pasada temporada en Guadalajara.
FORMATO. Aquí encontramos, posiblemente, una de las mayores variaciones en la historia del concurso. En la mayoría de las ediciones celebradas hasta el año 2002, el formato reunía a 16 jugadores en un formato básico de eliminatoria, un cuadro al uso. Entre medias se fueron haciendo experimentos, como en 1973, donde se probó un cuadro de solo ocho jugadoras. O entre 1979 y 1982, donde se impuso un formato de doble eliminación entre ocho tenistas en las que las dos primeras en sumar dos victorias avanzaban a semifinales, donde se decidían los cruces lanzando una moneda al aire. Hasta llegó a probarse un formato de todas contra todas, pasando las dos mejores directamente a la final. Fue a partir de 2003 cuando ya se instaló para siempre el formato actual.
¿FINAL A CINCO SETS? Pues sí, aunque de esto ya hablamos en su momento en un artículo. Entre 1984 y 1998, el partido por el título de las WTA Finals se disputó a la mejor de cinco sets, dejándonos auténticas batallas inolvidables con Navratilova, Graf o Seles como protagonistas. Eso sí, solamente en tres ocasiones llegó el pulso hasta el famoso quinto parcial: Seles contra Sabatini en 1990, Graf ante Huber en 1995 y Graf frente a Hingis en 1996. El partido más largo de la historia de las WTA Finals lo disputaron Seles y Sabatini en la final de 1990, marcando el reloj 3h47min. Desde que el formato volvió a la mejor de tres sets, el récord lo tienen Errani y Radwanska con su duelo en 2012 (3h29min).
CAMPEONAS. Un total de 25 mujeres han saboreado el último caramelo del calendario para convertirse en maestras, desde Chris Evert en 1972 hasta Garbiñe Muguruza en 2021. Afortunadamente, algunas pudieron hasta darse el lujo de repetir: Martina Navratilova (8), Steffi Graf (5), Serena Williams (5), Chris Evert (4), Monica Seles (3), Kim Clijsters (3), Evonne Goolagong (2), Gabriela Sabatini (2), Martina Hingis (2) y Justine Henin (2).
DEFENSA DEL TÍTULO. Pero ya saben cómo es el tenis, ganar un título significa felicidad para el ahora y obligación para el futuro. Un año después toca defender esa corona, algo que solo seis jugadoras lo lograron en la historia, algunas en varias ocasiones: Navratilova, Seles, Graf, Clijsters, Henis y Serena.
MAESTRAS SIN GRAND SLAM. Dicen que el camino más corto para disputar el torneo de maestras es ganando un Grand Slam, 2.000 puntos que prácticamente te aseguran un billete a las WTA Finals. Sin embargo, hay cuatro tenistas en la historia que levantaron el título en noviembre sin haber ganado nunca un Slam: Sylvia Hanika (1982), Agnieszka Radwanska (2015), Dominika Cibulkova (2016) y Elina Svitolina (2018). Además, hubo otras siete mujeres que fueron maestras antes de ganar su primer major: Evert, Navratilova, Sabatini, Noventa, Clijsters, Mauresmo y Wozniacki.
AUSENTES EN EL CUADRO DE HONOR. Del mismo modo, también encontramos jugadoras que levantaron varios Grand Slams pero que, por un motivo u otro, nunca lograron ser maestras en las WTA Finals. Un total de catorce grandes campeonas a las que se le resistió esta última parada: Virginia Wade, Billie Jean King, Margaret Court, Hana Mandlikova, Arantxa Sánchez Vicario, Mary Pierce, Jennifer Capriati, Svetlana Kuznetsova, Li Na, Victoria Azarenka, Angelique Kerber, Simona Halep, Naomi Osaka e Iga Swiatek.
TÍTULO E INVICTAS. Todavía más difícil, hablamos del reto de levantar el trofeo de maestras sin perder un solo partido durante la semana, arrancando el período de muestras desde 2003. Lo lograron Clijsters (2003), Henin (2007), Venus (2008), Serena (2009, 2012, 2013) Kvitova (2011) y Svitolina (2018). Por cierto, Serena quiso dar un paso más en la estadística y en 2012, no solo no perdió ningún partido, tampoco perdió ningún set. En el otro opuesto, solamente dos veces vimos campeonas que se repusieron a derrotas en sus dos primeros encuentros de la fase de grupos, obligadas por tanto a ganar los tres siguientes. Ellas fueron Radwanska en 2015 y Cibulkova en 2016.
DEBUTANTES. Siendo el circuito algo cíclico con el paso del tiempo, es normal que cada temporada veamos a nuevas maestras participando en las WTA Finals. En los últimos diez años, solamente en 2013 no tuvimos ninguna debutante en la competición, estado la media en unas tres ‘primerizas’ por cada edición. En 2021 se batió el récord con hasta seis debutantes (Sabalenka, Krejcikova, Sakkari, Swaitek, Badosa y Kontaveit), aunque en 2022 tampoco nos quedamos cortos, habrá cuatro: Jabeur, Pegula, Gauff y Kasatkina.

