Hubiera sido muy cruel que Jessica Pegula cerrara esta temporada sin el premio que merecía. Un título, la estadounidense no pedía más, algo que terminó llegando esta pasada madrugada en el WTA 1000 de Guadalajara, después de un cuadro solo al alcance de las mejores, como ella. Ya con el trofeo en sus manos, la tenista de Buffalo atendió a WTA Insider para desvelar todo lo que venía sintiendo en estos últimos meses hasta por fin cumplir su sueño. O mejor dicho, el primero de muchos.
Un cuadro irreal
“Cuando vine a jugar aquí me veía bien, hasta que vi el sorteo del cuadro y me pareció una locuta. Personalmente, pensé que tenía la llave más difícil de todos los cuadros después de ver todos los nombres que tenía por delante, te juro que no me lo podía creer”.
Una dinámica que cambiar
“En el torneo de San Diego acabé muy enojada porque perdí ante Iga (Swiatek) y luego ella ganó el torneo. Me pasó lo mismo con Ash (Barty) en Melbourne, con Simona (Halep) en Toronto o con Caroline (Garcia) en Cincinnati. Estaba que no entendía nada, perdía siempre con la campeona en los cuartos de final, semifinales o final, como me pasó contra Ons (Jabeir) en Madrid. Seguro que esta es una de las estadísticas más destacadas del año, pero me molesta mucho porque yo también quería ganar un torneo”.
Cuestión de tiempo, hasta que llegó
“En el fondo de mi mente no me quedaba otra que pensar: ‘Ok, bueno, al menos Iga (Swiatek) no está en el torneo, Ons (Jabeur) tampoco juega y Paula (Badosa) perdió temprano. Se suponía que debía ganar el torneo, que estaba ante una oportunidad única de victoria. Quería consolidarme como la Nº3 del mundo y confirmar que este era mi torneo para ganar. Así que definitivamente estaba al tanto de todo, pero nunca llegué a pensarlo demasiado, no me atrapé en ese pensamiento”.
¿Qué ha cambiado?
“Esta vez me sentí diferente. En los otros torneos en los que perdí finales, o dejé escapar partidos muy cerrados, grandes partidos en general, siento que siempre fui parte de la historia de otra persona. Hoy me sentí mucho mejor, me sentí como si estuviera escribiendo mi propia historia. Estoy orgullosa de cuán consistente pude ser para manejar mis emociones durante todo el año, a través de cada buen resultado y también los malos que tuve. Siempre supe reiniciar muy rápido”.
Aprender a perder para ganar
“A veces es así, Ons (Jabeur) también tuvo que pasar por muchas cosas hasta ganar su primer WTA 1000, perdió muchas finales hasta ganar una. Era su historia en tierra batida, donde jugó muy bien durante todo el año. Iga dominó durante todo el calendario. Simona regresó finalmente para ganar un WTA 1000, mientras que Caroline Garcia se clasificó para las WTA Finals gracias a su éxito en Cincinnati, además de volver al top10 después de tanto tiempo. Hay tantas historias diferentes y hoy sentí que esta era la mía. Estoy feliz de no ser parte de la historia de otra persona”.
Punto de inflexión en su carrera
“Superar estos desafíos mentales constantes a lo largo del año es lo que más me enorgullece. Recorrer todo este camino hasta el final de año demuestra que estuve presente en cada semana, pude tratar con el calendario y aprender mucho de este 2022 para ganar experiencia. Obtener este título me ha dado mucha confianza, incluso de cara al próximo año, en el fondo de mi mente ahora sé que puedo ganar grandes partidos en los grandes torneos. Pase lo que pase, esta semana siempre me dará mucha confianza”.

