Paula Badosa ha terminado la temporada igual que la empezó, perdiendo con Victoria Azarenka. Si en el mes de enero cedía en primera ronda de Adelaida ante la bielorrusa, a finales de octubre lo ha vuelto a hacer en su debut del WTA 1000 de Guadalajara, aunque de una forma muy distinta. La española se retiró del encuentro justo después de entregar el primer parcial por 6-2 y mostrar claros síntomas de debilidad desde el inicio del encuentro, reflejando que hoy tampoco iba a ser el día donde por fin pudiera celebrar dentro de la cancha. Nuevo jarro de agua fría para la tenista de 24 años, que se despide definitivamente de sus opciones de repetir presencia como maestra.
Por no gustarnos, no nos gustó ni la entrada a pista. Estábamos en Guadalajara, el lugar donde Badosa vivió una de sus mejores experiencia en 2021, debutando en unas WTA Finals y empapándose de todo el cariño que siempre le ofrece el pueblo mexicano. Pero esta noche no había hueco para una sonrisa, quizá porque enfrente le esperaba una rival de altura, también porque el objetivo de sacar ese billete a Texas le exigía alcanzar como mínimo las semifinales, o sencillamente es que no se encontraba bien de salud. Un tira adhesiva en su nariz nos hacía imaginarnos un posible resfriado, algo interno que se volvió también externo cuando la vimos golpear la bola y llegar medio segundo tarde a cada tiro.
Como un tiro empezó Azarenka, ganando los primeros cuatro juegos del encuentro y demostrando una superioridad en todos los aspectos. Es bonita la relación deportiva entre ambas, la cual se inició en aquella apoteósica final de Indian Wells 2021 para luego dar lugar a otros encuentros con menos brillo. Sobre todo el de hoy, con una Badosa inadvertida y pasiva ante el transcurso de los juegos. Directamente, no reaccionaba ante los hechos: ni se cabreaba por fallar, ni celebraba los pocos puntos que terminaron en su poder. Su equipo, sabedor de que algo pasaba, la miraba con miedo de que aquello se pudiera terminar en cualquier momento. Y así fue, justo después de sellarse la primera manga por 6-2, una mirada de Azarenka a su rival encontró la respuesta que todos temíamos.
SIN OPCIONES DE SER MAESTRA
Por tanto, hasta aquí las opciones de Paula de volver a ser maestra, este año el billete a Texas no será para ella. Una temporada que empezó de fábula y ha terminado con cuatro victorias en sus últimos doce partidos. Preocupante también verla retirarse hasta en cuatro ocasiones en todo el curso, síntoma de que el físico y la mente no siempre le alcanzan para resistir hasta el final de la contienda. Ahora solo queda volver a casa, descansar, recuperar energías y prepararse para la última cita de 2022, aunque allí no estará sola. El equipo español de Anabel Medina la espera en Glasgow con los brazos abiertos para competir por las Billie Jean King Cup Finals.

