El tenis español está de moda. No es un secreto que la temporada 2022 ha sido absolutamente inolvidable para el tenis de nuestro país, cosechando multitud de grandes resultados y sumando tres de los cuatro Grand Slam en la disciplina individual. Los éxitos de Carlos Alcaraz y Rafael Nadal, números uno y dos del mundo, respectivamente, han colmado de gloria un año irrepetible que llegará a su conclusión (a nivel ATP) en el histórico torneo de maestros, unas ATP Finals 2022 donde Carlos y Rafa ya tienen confirmada su presencia. Pero más allá de otros grandes títulos merced a hombres como Carreño, Bautista, Albert Ramos o Pedro Martínez, existe una disciplina en la que España podría sumar más éxitos y hacer de estas ATP Finals una de las más prolíficas en participación. Se trata del dobles.
Y es que el color amarillo y rojo también ha teñido la temporada en la disciplina por parejas, donde podemos presumir de tener a dos jugadores en el top-15 de la Race mundial. Marcel Granollers (junto a Horacio Zeballos) y la gran revelación del año, el canario David Vega (junto al brasileño Rafael Matos) han dejado éxito tras éxito en una temporada donde se ha hecho costumbre ver a un jugador español en las rondas finales de los grandes torneos. El catalán ocupa el quinto lugar en la Race por parejas, con una plaza prácticamente asegurada salvo descalabro final, mientras que Vega tiene una pequeña ventana para la ilusión, ventana que querrá explorar al máximo.
No ha sido la mejor temporada para la pareja hispanoargentina, eso sí. Probablemente abandonarán 2022 con un sabor amargo, el de seguir con la espinita clavada de los Grand Slams. Es lo único que se les atraganta, y este año no ha sido diferente, si bien sumaron un importante botín de puntos en ellos. Las semifinales en el Open de Australia y Roland Garros fueron argumentos suficientes para impulsarles en el ranking, puntos que quedaron acompañados de un título en Halle, semifinales en Rio, Astana y Hamburgo, y una imponente colección de cuartos de final (de los 15 torneos que jugaron este año, en 12 de ellos llegaron a los cuartos de final). La regularidad y la confianza mutua han sido las claves por las que aún mantienen una posición de privilegio en el ranking, con la esperanza de sumar su primer gran título del 2022 en el torneo de Maestros.
El año de Vega y Matos ha sido completamente diferente. Su unión no se dio hasta poco antes del ecuador de temporada, pero se ha consolidado a una velocidad de vértigo. Aún a caballo entre el circuito Challenger y los torneos ATP de menor nivel, afianzar su apuesta con el brasileño le ha dado a David la recompensa que tanto buscaba: dedicarse únicamente al circuito ATP y dejar atrás los exigentes cortes en cada gran torneo (motivados en gran parte por la presencia de 'singlistas' que utilizan su ránking de individual para disputar, por ejemplo, torneos de Masters 1000). Los resultados son abrumadores: en apenas meses han sumado 4 títulos ATP en tres superficies diferentes (Marrakech, Mallorca, Bastad y Sofía), alcanzado sus primeros cuartos de final en un Grand Slam (solo la pareja campeona les pudo parar en Roland Garros) y escalar hasta el top-35 de la disciplina.
Pero eso no es lo mejor. Vega y Matos son los #14 clasificados en la Race a Turín, lo que quizás se les quede un poco corto de cara al torneo de fin de año, pero sí les dejará en una magnífica posición de salida de cara a 2023. Su tarea no es nada fácil y requerirán de un gran título en este final de temporada, pero un título o una final en torneos como Nápoles, Basilea o París-Bercy les permita reducir la diferencia de 1,010 puntos que les separa del séptimo puesto. En cierto modo, la carrera a contrarreloj ya está en marcha: ambos disputan el torneo de Gijón (vienen de hacer final en el ATP500 de Tokio) y un título en la ciudad asturiana les dejaría en torno a 800 unidades de distancia.
UNAS ATP FINALS APASIONANTES
Más allá del posible contingente español que se dé cita en Turín, este año el torneo de dobles gozará de un gran cartel. Parejas muy atractivas se darán cita en la última cita del año, con la presencia por ejemplo de Nick Kyrgios y Thanasi Kokkinakis, que más allá de apuntarse el primer gran torneo del año (Open de Australia) ocupan un lugar de privilegio en la Race (son sextos). La pareja líder de la temporada es la formada por Wesley Koolhof y Neal Skupski, si bien seguidos de cerca por Rajeev Ram (el número uno más veterano de la historia) y por Joe Salisbury. Preciosa es también la historia de Marcelo Arévalo y Jean-Julien Rojer, que han encontrado la fuente de la Juventud tras ganar Roland Garros y ocupan el podio de los mejores del año, mientras que en estos momentos completarían la lista de parejas los croatas Nikola Mektic y Mate Pavic, la sorprendente pareja formada por Lloyd Glaspool y Harri Heliovaara, y los campeones de Wimbledon, los aussies Max Purcell y Matthew Ebden (que no pudieron sumar sus puntos en la Catedral y tan solo son #13 en la Race).

