Novak Djokovic tenía hoy una prueba de un nivel muy superior ante Daniil Mevedev. Las cosas se le ponían muy de cara a Daniil Medvedev, que tuvo opciones en el tiebreak del segundo parcial cuando los problemas físicos llegaban, impidiendo que Daniil se diera una oportunidad en el set decisivo de la semifinal del ATP 500 de Astana 2022, donde esperaba Stefanos Tsitsipas. Djokovic cerraba una extraña victoria con el marcador de 4-6 y 7-6(6) en 1 hora y 49 minutos de partido.
Medvedev se vuelve imparable con su servicio
De juego en blanco a juego en blanco, la semifinal empezaba con intercambios largos en los que los sacadores no tenían demasiadas complicaciones para ganar sus juegos. Djokovic, que era quien daba el primer aviso desde el resto, se veía superado por el ruso que le apretaba con reacciones rápidas a sus dejadas. Novak devolvía la igualdad al luminoso, aunque no le duraba demasiado. Un muy concentrado Daniil se colocaba a un solo juego del set con un gran nivel ante un Djokovic que intentaba abrir pista para cerrar con un revés paralelo con el que viene dominando esta semana en Kazajistán.
Medvedev cerraba la primera manga con tan solo 3 errores no forzados, exigiéndole un nivel extraordinario a Djokovic que sabía que tenía que elevar notablemente su tenis para ser capaz de vencer al ruso, algo que se antojaba como un reto complicado.
Nole arrancaba el segundo parcial ganando confianza con algunos ganadores, pero el serbio seguía sin ser capaz de ver el lado por el que atacar a su rival. Pese a que llegaba a tener opciones, Medvedev ponía el 1-1 en el luminoso mostrándose con confianza para subir repetidamente a la red. Un Novak algo desesperado sobrevivía a los ataques del ruso.
Djokovic se anima a subir a la red
Esta fue la única manera en la que el serbio conseguía un respiro en la semifinal. Medvedev devolvía absolutamente todo desde la línea de fondo, especialmente preciso y exigente con el resto. Manga igualada pese a las oportunidades que ambos tuvieron. El ruso se mostó dominador desde el fondo de la pista, obligando a Novak a ser más creativo y pecando con las dejadas.
Momentos tensos en la llegada al tiebreak en el que Novak recuperaba la desventaja para ponerse por delante en la situación más decisiva del encuentro hasta el momento. Djokovic encontró el éxito a base de dejadas y mejor actuación en la red, donde desgastaba a su rival para pillarle luego desprevenido. Daniil se resistía con un passing tras una dejada que repetía para dejar a Nole sin demasiadas opciones. Un regalo provocaba que la igualdad volviera a reinar en el luminoso. Después de un tiebreak que caía del lado del serbio en el que ambos desplegaban su mejor tenis, Daniil se acercaba a Nole para decirle que no podía continuar la semifinal.

