Las crónicas sobre los partidos de Novak Djokovic en estas últimas dos semanas podrían ser calcos y no andaríamos muy desencaminados. El serbio está poniendo en liza ese "instinto diseccionador" en el que cada oponente es víctima de una máquina perfecta, una rutina impuesta por el balcánico ante rivales que se amoldan sin problemas a su ritmo de bola y estilo de juego. Si Cristian Garín y Botic van de Zandschulp fueron los últimos clientes, hoy Karen Khachanov volvió a pasar por consulta, aunque eso sí, dio mucha más pelea que sus anteriores compañeros. El ruso se plantó y se hizo una muralla en el set más dubitativo de Djokovic en este ATP Astana Open 2022, si bien no pudo evitar una subida progresiva de nivel por parte de Nole. De menos a más, el serbio ya está en semifinales (6-4, 6-4), donde le espera un test mucho más difícil: Daniil Medvedev o Roberto Bautista.
Comenzó el partido con el de Belgrado jugando en torno a un 70% de sus capacidades. Análisis justo para lo que veíamos en cancha, con un Novak mostrando una gran versión desde el inicio del partido, extrayendo la primera rotura nada más comenzar. Eso sí, el serbio viviría un momento de cierta debilidad: con cuatro errores no forzados y gestos de disconformidad concedió su primera rotura de todo el torneo. Aquí veíamos la primera peculiaridad de este encuentro, algo que podría habernos hecho pensar que los derroteros serían diferentes. Sin embargo, Nole dejó muy claro que esto era únicamente un pequeño espejismo, un oasis en un desierto.
Poco a poco Nole volvió a elevar el nivel, haciendo uso de la dejada y, en especial, de su mayor arma en estas últimas dos semanas: los golpes paralelos. Si el revés paralelo funciona y la derecha paralela ejecuta, el rival se queda sin alternativas. Son los golpes que permiten una superioridad eficiente desde el fondo de la pista, que dejan constantemente a Djokovic con una clara ventaja para jugar sobre la línea de fondo. Así recuperó el break y así se haría con el primer set, un 6-4 en 41 minutos, señal de que Novak estaba viviendo su prueba más dura hasta la fecha... pero se estaba solventando por el mismo camino.
UN SEGUNDO SET SIN CAMBIOS
Recuperado el dominio y el control del partido, el 'cirujano' Djokovic centraría sus esfuerzos en recomponer las partes de su tenis algo más dudosas. En especial su resto, recuperando los envíos milimétricos a los pies de Karen. El ruso compareció y dejó buenos puntos, pero fue incapaz de agarrar el dominio de los intercambios en el segundo o tercer golpe: siempre era Nole el que golpeaba primero. Montado en la ola de la confianza y el momentum, Djokovic firmó su primera rotura muy pronto en el segundo set, marcando la tónica dominante y sacando una nueva versión: la que simplemente necesitaría del servicio para finalizar el partido. Con un revés que carburaba sin problemas y que mantenía a Karen a contracorriente en cada punto, Nole se quitó de encima algunos problemas en el último juego para cerrar el duelo.
Sin ceder aún un solo set en dos semanas, con un saque directo que le permitió sacar toda la furia. Como si hubiese un velo de presión ante las expectativas por ser el gran favorito, Djokovic celebró de lo lindo su pase a unas nuevas semifinales. Tras firmar unos guarismos de 15 golpes ganadores y solo 9 errores no forzados, Nole ya es el #11 en la Race y Kazajistán parece sentarle bien, si bien su próximo envite le enfrentará a alguien de superior categoría. Podría ser Daniil Medvedev o podría ser Roberto Bautista: sea como fuere no será un enfrentamiento fácil para el serbio, que quiere continuar una racha victoriosa cimentada de nuevo en una gran actuación.

