WTA 250 Monastir, el último logro de Jabeur

El primer evento WTA de la historia en Túnez ha sido posible gracias al impacto de Ons Jabeur. “Hace dos años hubiera sido imposible imaginar nada de esto”.

Fernando Murciego | 6 Oct 2022 | 21.00
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Ons Jabeur durante su última rueda de prensa. Fuente: Getty
Ons Jabeur durante su última rueda de prensa. Fuente: Getty

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A veces tienen que pasar varias décadas para entender la repercusión que han tenido ciertos fenómenos sobre determinados espacios geográficos. En el caso de Ons Jabeur, los números nos invitan a sacar los resultados cuanto antes. Hablamos de la mejor tenista de la historia de Túnez, prácticamente la única que ha conseguido llegar a la élite. Un éxito individual que ha desembocado en otro colectivo.

Hace dos años, la Federación Tunecina de Tenis contaba con 6.000 federados; hoy en día presume de contar con 20.000 y subiendo.Si nos fijamos en el número de clubes en el país, las cifras han pasado de 40 a 55, teniendo Jabeur el suficiente impacto para que se hayan creado 15 clubes nuevos para la práctica del tenis. Parece una locura, pero es una realidad, es el gran éxito de una mujer que siempre ha luchado por dar visibilidad a su nación. Salma Mouelhi, presidenta de la Federación, explica en la página de la WTA hasta qué punto ha sido vital la irrupción de Ons.

“Tal ha sido el crecimiento en estos últimos tiempos que actualmente tenemos clubes incluso en el sur de Túnez, tanto en Tozeur como en Games, ciudades que no tienen ninguna tradición tenísticas. Hace años, el tenis pertenecía solamente a cierta clase social, a la burguesía, pero ahora lo juega todo tipo de gente, en todos los municipios y en todas las ciudades”, valora la presidenta en una semana muy especial para el tenis tunecino.

El WTA 250 de Monastir, también conocido como el Jasmin Open, se ha instalado por primera vez en el calendario oficial del circuito, convirtiéndose en el primer torneo profesional de la historia de Túnez. Jabeur, que nació a 10 millas del evento, en la localidad de Ksar El Hellar, no podía faltar a esta cita, ejerciendo por supuesto de principal cabeza de serie. En ese mismo escenario fue donde disputó la primera final ITF de su carrera, allá por el año 2009 cuando apenas tenía 15 años. Hoy es la Nº2 del mundo, campeona de tres títulos individuales y doble finalista de Grand Slam. Y además de todo esto, la heroína de todo un país.

“Hace años hubiera sido imposible imaginar todo esto que hemos creado, ver a tanta gente viniendo para ver tenis, ocupando las cafeterías y sintiéndose parte del evento, estas cosas solo sucedían con el fútbol”, relata Chiheb Belhaj Youssef, el director del torneo. “Pero ahora el tenis ha cambiado, es totalmente distinto a lo anterior, cuando juega Ons nadie se para a ver al Real Madrid o a la Juventus; simplemente, cambian de canal y se ponen a ver el partido de Ons”, señala con orgullo un hombre que llegó a ser su entrenador cuando tenía 8 años.

CON JABEUR EMPIEZA TODO

Hay que honestos, nada de esto hubiera sido posible sin los triunfos de Ons Jabeur, una jugadora que tuvo que poner toda la fe que ningún otro quiso poner en ella. Pero lo logró, superando adversidades, retando a todos los que no apostaron por ella y alcanzando finalmente la cima del ranking. Su tirón y su interés por traer un evento a su país ha sido fundamental para que ahora tengamos un torneo de este calibre en Monastir, pese a que las dificultades se mantuvieron hasta el último momento. Cómo se quedan si les digo que hace tres meses ni siquiera tenían un estadio para celebrar los partidos.

“Cuando asumimos este torneo, lo cierto es que no teníamos nada”, asegura Youssef. “En junio aquí no había absolutamente nada, ni siquiera teníamos una cancha central, tan solo ocho pistas donde entrenaban y jugaban las tenistas que venían a disputar los Futures. Tuvimos que construir un estadio central y todo lo que se nos pidió. El lema del torneo –‘Impulsado por lo imposible’– es una referencia a todo esta carrera que hemos librado contra el tiempo. Les di mi palabra que podíamos ser anfitriones, que no se preocuparan, pero no fue fácil llegar hasta aquí”, recuerda el director.

Incluso hubo dudas con la sede, pero optaron por Monastir debido a que fue la ciudad de origen de Habib Bourguiba, uno de los presidentes más importantes en la historia reciente de Túnez. Eso sí, nadie le puede quitar el protagonismo a Jabeur estos días. “La gente la ama en todas partes. La vemos hablando con cada persona que se le acerca, sale a la calle con normalidad, es humilde”, comparte Youssef una vez más. “Todavía recuerdo entrenarla cuando era una niña, le encantaba llevar al oponente a la red, hacerle un globo, llevarla de nuevo a la red, era pura diversión. Le encantaba ganar, pero siempre era amable con sus rivales, siempre sonreía y era positiva”. Quizá por eso eso le hayan puesto de apodo ‘Ministra de la Felicidad’.

A TRES PASOS DEL TÍTULO

Dicen que las entradas para las semifinales y la final se vendieron en apenas unas horas, pero también es una realidad lo que la gente espera ver en ellas. De momento, Ons se encuentra en los cuartos de final del torneo, por lo que está a un pasito de hacer feliz a mucha gente. “Cada vez que estoy de vuelta vengo a Monastir. Es tan especial para mí tener un evento aquí, realmente no podía creerlo, estoy jugando un WTA 250 en Túnez. Me sentí extraña conectando esos puntos delante de mi gente, por primera vez veía la dificultad de no querer decepcionar a la multitud. Está siendo una experiencia nueva para mí, una presión diferente, pero estoy muy contenta de de estar viviendo todo esto”, confesó la protagonista.