En el tenis, encontrar una fuente constante de motivación no siempre resulta sencillo. Alex de Miñaur parece haberla encontrado en casa. El australiano volvió a hablar recientemente sobre la influencia que ejerce Katie Boulter en su carrera, explicando cómo la sana competencia que mantienen desde que comenzaron su relación les ayuda a crecer tanto dentro como fuera de la pista.
Convertidos en una de las parejas más mediáticas y consolidadas del circuito, ambos atraviesan además un momento especialmente ilusionante sobre hierba, la superficie favorita de los dos. Mientras De Miñaur llegó a Queen's como uno de los grandes candidatos al título, Boulter firmó una gran actuación la semana anterior en el mismo escenario, alcanzando las semifinales y logrando una de las victorias más importantes de su carrera ante Elena Rybakina.
De Miñaur y Boulter llevan más de seis años siendo pareja
Preguntado por el éxito de su prometida, el australiano reconoció que existe una competición amistosa entre ambos que termina beneficiándoles. "Saca lo mejor de nosotros", explicó De Miñaur en atptour.com, admitiendo que los dos poseen un carácter competitivo que les empuja constantemente a intentar superarse mutuamente. El actual número uno del cuadro en Queen's aseguró que esa dinámica genera una competencia saludable que termina reflejándose en sus resultados.
No es la primera vez que ambos hablan en términos similares. A lo largo de los últimos años han destacado repetidamente cómo el hecho de compartir profesión les permite comprender mejor los sacrificios, frustraciones y exigencias del circuito. Incluso fuera de las pistas mantienen ese espíritu competitivo, como demostraron hace unos meses en una divertida carrera de karts en Miami en la que llegaron a apostar que el perdedor tendría que hacerse cargo de la colada durante una semana.
Con Wimbledon ya en el horizonte, la historia de De Miñaur y Boulter continúa escribiendo nuevos capítulos. Más allá del componente sentimental, ambos parecen haber encontrado una fórmula poco habitual en el tenis profesional: convertir el éxito del otro en una motivación adicional para seguir mejorando cada día.

