El paso de Carlos Alcaraz por la ciudad de Valencia no ha podido terminar de mejor manera. Hace dos días le veíamos caer ante Aliassime en su primer partido como Nº1 del mundo, pero este domingo el destino le sonrió ante Kwon para certificar el pase de nuestro país a las Davis Cup Finals de Málaga. Ya con la tranquilidad instalada en el cuerpo, el tenista de 19 años atendió a la prensa antes de poner rumbo a Madrid, donde mañana le espera una cita con Pablo Motos en El Hormiguero.
Victoria ante Corea
“Estoy muy feliz de haber ganado el punto decisivo para que España esté en las Davis Cup Finals de Málaga, para mí siempre es un orgullo enorme representar a mi país. Este torneo es diferente a cualquier otro, defiendes a tu país, no juegas solamente para ti, sino para toda la gente de España. Es una atmósfera distinta al resto de semanas del calendario, aunque uno tiene que intentar jugar como si fuera una semana más”.
Partido contra Kwon
“Es un gran jugador en este tipo de condiciones, pisa dura bajo techo. Sabía que iba a ser un rival muy duro, he intentado estar centrado en cada punto durante todo el partido. Golpea la bola muy duro, buscando dominar constantemente, ha demostrado ser un gran jugador”.
Necesitaba tiempo
“He tenido dos días más para entrenar y seguir adaptándome a estas condiciones, a todo lo que se respira aquí en Valencia. El viernes contra Aliasssime venía de tener solamente una jornada de preparación, pero hoy he podido manejar mejor la situación con esa experiencia extra. Estoy feliz con mi rendimiento del otro día y también con el de hoy, pero estaba claro que necesitaba algo más de tiempo para mejorar”.
Jugar en tu país
“Me encanta jugar en España, en cualquiera de las ciudades, por supuesto en Valencia. Es un placer jugar delante de toda nuestra gente, hoy el público me ha vuelto a apoyar en los momentos difíciles, ahí es cuando Valencia me ha servido de apoyo para venirme arriba. La Copa Davis nos permite el lujo de jugar en casa y hay que aprovechar ese plus”.
Objetivo hasta final de año
“Ahora tengo todavía unos torneos hasta finalizar la temporada, pero es evidente que unos de mis grandes objetivos son ganar las ATP Finas y también la Copa Davis. Acabar el año como Nº1 del mundo también sería bonito; una vez que he llegado hasta aquí, la intención es trabajar para permanecer ahí arriba la mayor cantidad de tiempo posible”.
Anhelos a corto plazo
“Ahora lo que necesito es olvidarme un poco del tenis, tener unos días de desconexión, de no pensar en tenis y disfrutar con mi gente, mis amigos y mi familia. Quiero volver a ser un chico normal en mi casa y con mi gente cercana”.
Primera semana en lo más alto
“Ha sido una semana normal para mí. Vine aquí con el objetivo de dar lo mejor de mí para el equipo español, sabiendo que sería el jugador número 1 del mundo, pero sin pensar que acababa de ganar un Grand Slam. Lo que quería era dar mi 100% para ayudar al equipo, peso es cierto que estos logros te dan un plus de motivación y confianza para encarar cada entrenamiento, aunque al principio no estaba tan fresco físicamente. El primer día jugué con mucha confianza pero el rival fue mejor; hoy he vuelto a jugar con mucha confianza y he podido ganar”.
¿Hay presión por ser Nº1?
“Te diría que sí, pero no la he sentido. Escuché a Medvedev decir que sintió la presión de ser Nº1, que pensó que iba a ser más fácil. En mi caso, quizá es porque he jugado la Davis y tenía el calor de toda la gente detrás, no jugaba solo, así que me ha parecido más sencillo. Veremos en un torneo individual, cuando esté yo solo en pista, cómo manejo esa presión”.

