En los primeros partidos de tu andadura en un Grand Slam, en ocasiones lo único que importa es cerrar el expediente y cumplir con la tarea que se presenta ante ti. Paula Badosa ha llegado a Nueva York entre dudas por su estado de forma, quejas por las pelotas con las que las jugadoras compiten y sin partir entre la lista de grandes candidatas al título, algo que debe venirle de perlas para su confianza. A pesar de ello, su primer partido en este US Open 2022 se convirtió en una batalla titánica: Paula coqueteó con la derrota tras tener muchos problemas para encontrar su tenis, pero hizo prevalecer su valentía y mayor temple en el tie-break del segundo set para culminar una gran remontada ante una Lesia Tsurenko que acabó tocada físicamente (3-6, 7-6(4), 6-3).
El guion del primer set tenía se empezó a escribir en clave pesadilla. No encontraba su sitio Badosa en la siempre coqueta Pista 17, que veía a la española quejarse acerca de las condiciones de juego. En especial, los problemas venían a la hora de encontrar cierta continuidad en sus golpes de ataque: Paula se ahogaba en errores ante una Tsurenko realmente sólida, que lo devolvía todo y que obligaba a Paula a buscar patrones nuevos. Esa selección de tiro le costó el primer set a la catalana, encarando el segundo set con muchas dudas y pocas certezas, con la posibilidad de vivir una nueva sorpresa en primera ronda del torneo muy presente.
Las estadísticas lo decían todo: Badosa había firmado 4 golpes ganadores y 22 errores no forzados en un horrible primer set. Cada intento de aceleración se convertía en una lucha interna para Paula, que optó por bajar velocidades y buscar una mayor construcción del punto, sin pararse a pensar en el terrible calor que se cernía sobre el cemento neoyorkino o sobre el viento, que se mostraba racheado y a ráfagas. A pesar de calcar la cifra de errores no forzados, Paula subió una marcha más en su tenis desde el fondo de la pista, jugando con mayor tranquilidad y atacando cuando solo la oportunidad se presentaba de forma clara.
Aún así, lo único que evitaba un triunfo claro en el segundo parcial eran los nervios de Paula cada vez que tocaba cerrar el set. Tres veces estuvo con un break de ventaja, en dos ocasiones eso se traducía en sacar para cerrar la manga... y siempre cedió su servicio, complicándose la vida con errores no forzados, algunos debido a una dudosa ejecución. Entre dudas, Badosa llegó a un tie-break que acabó siendo un soplo de aire fresco para ella: supo bajar revoluciones y esperar a los nervios de Tsurenko, quien demostró el peso que conlleva cerrar un partido como éste y no supo hacer daño a una Badosa que se lo comenzó a creer.
EL FÍSICO AHOGA A TSURENKO
El final del segundo set había mostrado el camino a Paula, que se dio cuenta de que su rival comenzaba a flaquear físicamente. Pasó a endurecer el partido, agarrando temperatura con su revés, cambiando direcciones con el paralelo y fortaleciendo su posición desde el fondo de la pista. Bajó la cuenta de errores no forzados, y Lesia terminó por derrumbarse ante la presión: lo intentó hasta el final, incluso no bajó el pistón en algunos rallies, pero su estado físico le mermó claramente ante el acierto de Badosa. Con calambres por doquier y la sensación de que iba a necesitar correr muchísimo más para poder derrumbar el muro español, la ucraniana no pudo más y cedió ante una Badosa más guerrera que brillante.
No era una primera ronda fácil, y perder el primer set pudo haberla hundido por completo, pero Paula avanza en un duelo de esos que te terminan por curtir en este tipo de eventos. Ante una rival que la superó en tramos de partido y en un duelo en el que tuvo que buscar alternativas para mejorar, Paula cumplió y podrá relajarse de cara a la segunda ronda. Pensar en cotas mayores será difícil si cada partido se marcha cercano a las tres horas, pero hoy tocaba sacar adelante un debut con más espinas que rosas. Paula avanza en Nueva York... y aquí estaremos para seguir su camino.

