En el último grande del año se aplicará la normativa que permite el coaching. De este modo, los jugadores podrán tomar nota de los apuntes que sus entrenadores le lancen desde la grada, nuevas leyes que serán evaluadas en este US Open 2022. Sin duda, será un escenario inmejorable para ver cómo se desarrolla la competición con unos dictámenes que han generado opiniones diversas.
Un torneo de película
Hace unos meses aparecía en taquilla el último largometraje de Will Smith. De título "King Richard", en ella se narraba la historia de cómo el padre de las hermanas Williams consiguió llevar al estrellato a ambas. Por supuesto, Richard Williams fue su entrenador hasta una cierta edad, pero siempre ha sido una figura que ha atriado los focos debido a su temperamental carácter. En cierto modo, podríamos decir que el progenitor ha sido coach durante gran parte de la carrera de las dos hermanas más importantes de la historia del tenis. Puesto que la figura del instructor va más allá del partido, de lo que acontence en la cancha, siendo, para muchos/as, una especie de autor que va modulando a los hombres y mujeres profesionales de la raqueta.
La figura del coach es un elemento que en el circuito ATP parecía estar en una especie de limbo legal. Es decir, todos/as sabíamos que los deportistas intercambiaban alguna que otra palabra con aquellos que mejor les conocen, pero, sin embargo, parecía que nadie quería ir más allá. Pues bien, siendo habitual en el circuito WTA, los tenistas masculinos podrán "disfrutar" de sus preparadores. Algo que se lleva aplicando, de forma experimental, desde el 11 de Julio.
Una prueba experimental
Antes de entrar en las consecuencias que esto puede generar, lo mejor que podemos hacer es recordar los puntos claves de la normativa. Unos informes que en todo momento advierten que tales cambios mejorarán el espectáculo y será, segun sus términos, un beneficio para el jugador, que ahora sabrá lo que puede hacer y lo que no. Las condiciones son las siguientes:
- Los entrenadores deben estar sentados en los asientos designados por el torneo. El coaching (verbal y no verbal) solamente está permitido si no interrumpe el juego ni crea molestias durante el punto al oponente.
- El coaching verbal está permitido solamente cuando el jugador se encuentra en el mismo lado de la pista.
- El coaching no verbal (señales con las manos) está permitido en cualquier momento.
- El coaching verbal puede consistir en unas palabras y/o frases cortas (no se permiten las conversaciones).
- Los entrenadores no deben hablar a sus jugadores cuando estos abandonan la cancha por cualquier motivo.
- Sanciones y multas serán de aplicación por el abuso o mal empleo de las condiciones previas.
El espectáculo...¿está en la grada?
Ahora bien, ¿hasta qué punto se beneficia un tenista de tales señas y comentarios? Por mi parte, recuerdo varios momentos donde jugadores como Nicolás Almagro, Bernard Tomic o Garbiñe Muguruza han discutido acaloradamente llegando, incluso, a pedir que, por favor, abandonaran la pista. No entramos siquiera en la normativa, pero, acaso, ¿no es gratuita esa frase donde están presuponiendo que el coaching será un beneficio? y por la parte que les toca, los entrenadores hasta qué punto pueden desequilibrar la balanza. Si hay duelo entre los atletas, ¿no los habrá también entre estos tutores o consejeros?. O bien, ¿no creen que estas nociones pueden elevar el número de artimañas? ¿por qué es un beneficio para el espectador si esto puede ocurrir?
Muchas preguntas las que tendremos que abordar cuando comencemos a ver las guerras internas. Por tales motivos, este US Open es lo más cercano que vamos a estar de presenciar un spaghetti western, eso sí, moderno. Veremos quiénes son los buenos, los feos y, si amigos también los habrá, los malos.

