Daniil Medvedev está dando el resto en una gira de hierba que será algo corta para él. La prohibición de Wimbledon 2022 hacia los jugadores rusos y bielorrusos significa que el de Moscú no podrá pelear por el título en el All England Club, lo que le ha dado la motivación de maximizar la gira de hierba más allá de la cita londinense. Tras llegar a la final en Den Bosch, el ruso ya está en cuartos de final del ATP Halle 2022, donde hoy derrotó a un correosísimo Ilya Ivashka y en el que ya espera un posible duelo con Roberto Bautista en cuartos de final. No acaba ahí el camino de Medvedev por el tapete verde: la semana que viene viajará a Mallorca, donde defenderá el título cosechado la pasada temporada.
Pero todo esto viene con un premio muy especial. El ruso ya juega como el número uno del mundo, y ante la imposibilidad de Novak Djokovic de cara a defender los 2,000 puntos de campeón en Wimbledon (sumado, además, a la lesión de ligamentos que sufrió un Alexander Zverev que es ahora el número #2 del mundo), esta situación se perpetuará durante bastantes semanas, a la espera de un tremendo estirón de Rafael Nadal en la gira norteamericana de pista dura (si el balear llega lejos en la mayoría de torneos, el ruso muy posiblemente esté en problemas). Es Rafa el único que parece en disposición de arrebatarle el número uno del mundo a medio plazo, pero mientras tanto, Medvedev quiere refrendar su estatus de la mejor forma posible: con victorias y victorias.
Y si algo tiene claro, o así lo afirma en declaraciones a la ATP, es que no va a cambiar ni una pizca su enfoque o intensidad por ocupar ahora la cima del ranking. ¿Cambiará, pues, el de los rivales? Es una pregunta que responde sin problemas. "Creo que eso dependerá del jugador y del partido, además de mi nivel. Algunos jugadores se sentirán un poco intimidados por enfrentarse al número uno, lo que significa que tienen un cuadro duro por delante. Si pierden, no pasa nada. A otros les pasará lo contrario. Quizás no lleguen con demasiada confianza en ese momento, pero si consiguen ganar al número uno del mundo, ahí es cuando empieza todo. Mi único objetivo es que cada vez que salga a la pista sea el mejor jugador posible: si mi rival me gana, le felicito y pienso en el siguiente partido".
HALAGOS MUY CLAROS A IVASHKA
Una de las muestras de la humildad de la que hace gala el ruso es la forma en la que habla de Ilya Ivashka, un tenista al que conoce desde hace mucho y cuyo gran nivel a día de hoy no le sorprendió ni lo más mínimo. "Es un gran jugador. Tuvo mucha mala suerte con las lesiones al inicio de la temporada, ya que a finales del año pasado estaba a un nivel altísimo. Le conozco desde que éramos muy jóvenes, nos hemos enfrentado en Futures, Challengers y circuito ATP. Me ganó una vez en la Copa Davis, que es un torneo muy importante. Sabe cómo jugar en hierba bastante bien, así que estoy contento de haberle ganado dos veces seguidas. Hoy superé una prueba muy complicada", subrayó el de Moscú.

